
Craig Venter está en el camino de
crear vida. Como todos los avances científicos, ello puede dar lugar a lo más sublime o a lo más miserable.
Desgraciadamente, el primer paso, la
patente del cromosoma obtenido, opta por el camino del más zafio mercantilismo científico. Que alguien capaz de crear vida sea después capaz de patentarla me parece patético.
Dios optó por un camino más sublime: descansó.
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