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martes, 15 de enero de 2008

Ondas hertzianas

Stephen Hawking ha declarado: "Si hubiera vida inteligente cerca habríamos visto sus programas de TV". Me preocupa bastante más la posibilidad de que ellos vean nuestros programas. También he leído en alguna parte que mucho después de que el hombre haya desaparecido de la tierra, después de que ésta haya sido engullida por el sol, nuestras ondas de radio y televisión, posiblemente fragmentadas, seguirán viajando por el espacio.
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¡Qué horror!, ¡eso es lo que quedará de nosotros!, ¡mejor que no haya nadie para verlo!
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miércoles, 26 de septiembre de 2007

Circo romano


¿Qué os parece el circo romano con sus gladiadores, sus combates a muerte, sus cristianos devorados por leones, etc.? Seguramente una de las respuestas más diplomáticas a dicha pregunta sería la de que es una actividad bárbara, indigna de un pueblo civilizado.


Pues bien, espero que dentro de unos años (los menos posible) la misma reacción se produzca a la pregunta de ¿qué os parece la televisión que se veía en el año 2.007?. En caso contrario, me temo que pronto podremos "disfrutar" de nuevo del espectáculo de gladiadores en combates a muerte.


Y es que el panorama que ofrece la televisión es patético: cámaras y supuestos periodistas persiguiendo a un violador que ha cumplido condena, a sus tíos (¿qué delito han cometido ellos?), asustando a los vecinos,... Vaya, creía que en un estado democrático, sólo la policía y sólo en caso de que el expresidiario supusiera realmente un peligro podía realizar una función de seguimiento a una persona libre. Lo de los tíos es ya de juzgado de guardia. Pero éste es sólo un ejemplo de lo visto ayer, cada día asitimos a decenas de casos semejantes. Se expone impunemente a un público pasivo a un espectáculo indigno y degradante, se provocan conductas inapropiadas,... y todo en la más absoluta impunidad.


Se desnudan las intimidades, se exponen las miserias, se violan todos los códigos ético-morales... a todas horas, en todas las cadenas. Se alarma a la ciudadanía, se incentivan los bajos instintos, se hace alarde de la ignorancia, del insulto, del desprecio a la dignidad, se insulta a la inteligencia, se muestra lo grosero, soez y degradante, ... y admito que mi argumento podría ser replicado si dichos programas aportaran algo, no sé, un destello de brillantez, algo de humor, de crítica social, de originalidad, de inteligencia, pero es que no aportan absolutamente nada.


Y todo ello, no sólo desde un servicio público, sino desde una televisión pública, y, mientras, ni el gobierno, ni el parlamento, ni el poder judicial, ni la prensa... ningún poder hace absolutamente nada. Nos merecemos volver al circo romano.


Ejemplos de programas que entran en las conductas aquí indicadas. Bueno, a botepronto, y sin pretender ser exhaustivo: Por la mañana, El programa de A.R., Aquí hay tomate, Está pasando, A 3 bandas, El diario de Patricia, España directo, ¿Dónde vas corazón?, La noria, Gran Hermano, ...


Y los concursos, ¿qué decir de los concursos?, ya hablamos de ¿Sabes más que un niño de primaria?. Pero es que hay otro que es genial: Jeopardy. Parte de una idea escalofriante por su brillantez: ya que todos los concursos consisten en responder preguntas, seamos originales y hagamos uno que dé respuestas y consista en encontrarles preguntas. Bien, hasta aquí ningún reparo, pero es que así nos enteramos que a la pregunta ¿qué es Italia? podemos responder: Venecia está al norte y Nápoles al sur. Con lo cual hallamos una brillantísima definición de Italia. Es sólo un ejemplo reciente, pero ved el programa y os encontraréis con múltiples ejemplos similarmente risibles.


¿Y la publicidad? ya hemos hablado de ella.


Definitivamente, espero que tardemos poco en considerar la televisión actual como un circo romano. Lo malo es que empeora.

miércoles, 29 de agosto de 2007

"¡He venido aquí a hablar de mi libro!"

La voz grave, imponente, soberbia de Francisco Umbral se impuso en televisión, ante una Mercedes Milá que acabaría, años después, en Gran Hermano (el nombre es un insulto para Orwell) y otras bazofias semejantes. ¡Yo he venido aquí a hablar de mi libro!, tronaba e insistía con la lucidez y la verdad que puede dar un poco de alcohol en las venas.
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Con él deberíamos gritar todos: ¡queremos hablar y oír hablar de libros, de cultura, de ciencia, de filosofía, de saber, de naturaleza, de..., de tantas y tantas cosas!, y de lo que no queremos hablar ni oír hablar es de lo que precisamente se habla y se oye hablar en una televisión absurda, degradada, paupérrima, ridícula, patética..., es decir, de cotilleos, rumores imbéciles, estupideces sangrantes, banalidad envanecida, obscenidad manifiesta, anticultura basura, etc.
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La televisión, que podría ser un magnífico instrumento para elevar la cultura general, para educar a la ciudadanía, para, en definitiva, hacernos mejores, se ha convertido en el máximo exponente de una sociedad enferma, bañada en sus propios detritus y su propia porquería. En aras al dios mercado, a la audiencia, al share... se ha convertido en lo que todos conocemos: un centro de cotilleos difícilmente superable, un escaparate para el más insano morbo, un debate culturalmente idiotizado, ... y no hablemos de televisión para niños... pues eso daría para un libro.
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Por eso, y recordando a Umbral gritemos: ¡Queremos hablar de libros, de nuestros queridos libros!
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Pasando a otro tema: atención a la crisis económica en ciernes, que puede materializarse o no, ayer la bolsa bajó otro 2% en Nueva York. Como economista me llama la atención la simplicidad de las recetas para solucionarla, centradas en el monetarismo, con Milton Friedman como máximo exponente: todo se reduce a inyectar o reducir liquidez en el sistema. Pero no es sólo en economía, también en psicología triunfa el conductismo, con Skinner como exponente más conocido: todo se reduce a estímulos y respuestas. Parece como si al hombre le gustara conducir coches con sólo dos pedales, un acelerador y un freno, más y menos... ¿no os parece que la economía, la psicología, el hombre, la vida es algo más complicado?

miércoles, 22 de agosto de 2007

Libertad y esclavitud

Dos temas interesantes surgieron ayer a raíz de los comentarios de dos queridos anónimos a mi artículo de Homenaje a África. Vamos a por el primero de ellos. ¿Qué nos esclaviza a nosotros? todos podríamos hacer nuestra lista de cosas que nos esclavizan, os invito a ello. Apunto la mía, probablemente incompleta y desordenada. Ahí va:


Bueno, espero vuestros esclavistas. Mañana ya hablaremos acerca del interesante asunto del regateo como base del capitalismo (Adam Smith estaría contento con la idea).


Y ahora dos noticias ineresantes: una entrevista a Jimmy Carter, lucidez a los 83 años, y el metro de Palma inundado tras una llovizna... Pepe Gotera y Otilio, chapuzas a domicilio.


... Seguiremos reflexionando.