Mostrando entradas con la etiqueta religión. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta religión. Mostrar todas las entradas

domingo, 11 de enero de 2009

La guerra de los dioses

"Probablemente Dios no existe, así que deja de preocuparte y disfruta de la vida" reza la publicidad que se ha empezado a divulgar en los autobuses.

"Dios sí existe, disfruta de la vida en Cristo" contraataca la iglesia evangélica con una propaganda similar en el mismo medio.

Ahora pueden poner su publicidad los católicos, judíos, musulmanes, budistas, animistas, ... y así no acabaremos.

Personalmente me quedo con las palabras de Protágoras, ya citado repetidas veces en esta bitácora, que en el siglo V antes de Cristo dijo: "Respecto a los dioses, no tengo medios de saber si existen o no, ni cuál es su forma. Me lo impiden muchas cosas: la oscuridad de la cuestión y la brevedad de la vida humana". Nada ha variado desde entonces.

Así pues, respetando a todos, vivamos y dejemos vivir y adoptemos el imperativo categórico kantiano. Absurdo es embarcarse en guerras sin fin.

lunes, 29 de diciembre de 2008

Carta de un hijo no concebido (microrrelato)

¡Hola! No tengo nombre, no tengo existencia, y, sin embargo, habría podido ser... ahí estaba, en potencia, pero estaba.

Mi no padre, el cardenal, miró a mi no madre... si hubiera sido humano, si hubiera brotado el amor... hubo atracción, pero fue reprimida... ahí estaba mi no dotación genética, estaba en potencia... la mitad de mi no padre, la otra mitad de mi no madre... enterita... cadenas de adenina, citosina, timina y guanina... mi ADN en potencia... el que no fue...

¡Ay, si hubiera sido!, habría nacido llorando, habría contentado a mis padres, y quién sabe... quizás habría sido un sabio, quizás un santo... a lo mejor habría realizado un invento para hacer más feliz a la humanidad... a lo mejor habría llevado la felicidad a miles de seres... o quizás, quién sabe, la humanidad se libró de un genocida...

Pero no... mi no padre me condenó a la no existencia... optó por el celibato. No hizo caso del mensaje divino: creced y multiplicaos... no se multiplicó y yo no existí. Pudiera haber sido, pero no fui...

Nunca se lo perdonaré a mi no padre... ¿o acaso los no existentes no podemos no perdonar?
R.P.R.