Mostrando entradas con la etiqueta filosofía. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta filosofía. Mostrar todas las entradas

miércoles, 4 de febrero de 2009

Potencia y acto

En el último programa de "Tengo una pregunta para usted" un sacerdote le hizo a Zapatero una pregunta algo capciosa: dígame usted si cree que un embrión es un ser humano.

Veamos, un embrión es algo que evoluciona con el tiempo. Si la pregunta es: ¿cree usted que un embrión en el instante inmediatamente posterior a la concepción es un ser humano? mi pregunta es categóricamente no. Justo después de la concepción un embrión es una única, dos, cuatro... células, y unas pocas células no pueden ser nunca jamás un ser humano. Pero si la pregunta fuera: ¿cree usted que un embrión en el instante inmediatamente anterior al parto es un ser humano? ahí mi respuesta sería radicalmente diferente: sí, creo que un embrión en el momento inmediatamente anterior al parto es un ser humano. Es más, creo que en el segundo caso pocas personas discreparían. Entre ambos extremos está una amplia gama de posibilidades en las que admito cualquier discusión.

Conviene aquí puntualizar dos conceptos que nos enseñó un viejo maestro (que por otra parte estaría en desacuerdo conmigo) en el bachillerato cuando explicaba a Aristóteles: el ser en potencia o posibilidad y el ser en acto o realidad. Así una semilla es un árbol en potencia, el ser en acto será la realidad del árbol. Un embrión de unas pocas células es un ser humano en potencia, sí tiene toda su dotación genética y, si se desarrolla, será un ser humano, pero todavía no es un ser humano en acto, no es propiamente un ser humano.

¿Qué diferencia existiría entre estas pocas células y el hijo no concebido de mi relato? ninguna, los dos son seres humanos en potencia, ¿debemos protegerlos a los dos?, ¿alguien se atreve a proteger a todos los seres humanos en potencia? en mi opinión, debemos limitarnos a proteger a los seres humanos en acto, es decir, a los seres humanos propiamente dichos, a los reales. Encuentro dicha tarea lo suficientemente ardua como para no buscar complicaciones. Demasiados seres humanos mueren ya de hambre, de guerra, de sufrimiento... como para tener que proteger también a los seres humanos en potencia.

¿discrepancias?

lunes, 5 de enero de 2009

Rashomon

Ayer, por fin, pude visionar una de esas películas míticas que, por una u otra razón, no había podido ver hasta ahora: "Rashomon" de Akira Kurosawa.

- ¡No entiendo nada! - repite una y otra vez el personaje protagonista mientras la lluvia lo empapa todo, pero ¿hay algo que entender?

Unos hechos, cuatro puntos de vista, cuatro historias distintas... ¿cuál es la verdadera?, pero ¿acaso no es éso la vida? ¿acaso no conocemos la realidad partiendo de distintos puntos de vista que nos describen partes, fragmentos de realidad? ¿acaso, como dice el sacerdote, el mundo es un asco y todo una pura mentira?... pero bien puede ser que nadie mienta, que todos estén contando su verdad... verdad, mentira, dos caras de una misma moneda.

Volvemos al relativismo, a Protágoras, al hombre como medida de todas las cosas. No hay verdades absolutas, sólo puntos de vista a través de los cuales podemos atisbar, nunca ver con claridad, un fragmento de realidad.

Ya lo había dicho Campoamor:

En este mundo traidor,
nada es verdad, nada es mentira,
todo es según el color
del cristal con que se mira.

Sólo que no hace falta ningún cristal, nosotros mismos somos el cristal, y mientras... sigue la lluvia en Rashomon...

lunes, 29 de diciembre de 2008

Carta de un hijo no concebido (microrrelato)

¡Hola! No tengo nombre, no tengo existencia, y, sin embargo, habría podido ser... ahí estaba, en potencia, pero estaba.

Mi no padre, el cardenal, miró a mi no madre... si hubiera sido humano, si hubiera brotado el amor... hubo atracción, pero fue reprimida... ahí estaba mi no dotación genética, estaba en potencia... la mitad de mi no padre, la otra mitad de mi no madre... enterita... cadenas de adenina, citosina, timina y guanina... mi ADN en potencia... el que no fue...

¡Ay, si hubiera sido!, habría nacido llorando, habría contentado a mis padres, y quién sabe... quizás habría sido un sabio, quizás un santo... a lo mejor habría realizado un invento para hacer más feliz a la humanidad... a lo mejor habría llevado la felicidad a miles de seres... o quizás, quién sabe, la humanidad se libró de un genocida...

Pero no... mi no padre me condenó a la no existencia... optó por el celibato. No hizo caso del mensaje divino: creced y multiplicaos... no se multiplicó y yo no existí. Pudiera haber sido, pero no fui...

Nunca se lo perdonaré a mi no padre... ¿o acaso los no existentes no podemos no perdonar?
R.P.R.