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lunes, 5 de enero de 2009

Rashomon

Ayer, por fin, pude visionar una de esas películas míticas que, por una u otra razón, no había podido ver hasta ahora: "Rashomon" de Akira Kurosawa.

- ¡No entiendo nada! - repite una y otra vez el personaje protagonista mientras la lluvia lo empapa todo, pero ¿hay algo que entender?

Unos hechos, cuatro puntos de vista, cuatro historias distintas... ¿cuál es la verdadera?, pero ¿acaso no es éso la vida? ¿acaso no conocemos la realidad partiendo de distintos puntos de vista que nos describen partes, fragmentos de realidad? ¿acaso, como dice el sacerdote, el mundo es un asco y todo una pura mentira?... pero bien puede ser que nadie mienta, que todos estén contando su verdad... verdad, mentira, dos caras de una misma moneda.

Volvemos al relativismo, a Protágoras, al hombre como medida de todas las cosas. No hay verdades absolutas, sólo puntos de vista a través de los cuales podemos atisbar, nunca ver con claridad, un fragmento de realidad.

Ya lo había dicho Campoamor:

En este mundo traidor,
nada es verdad, nada es mentira,
todo es según el color
del cristal con que se mira.

Sólo que no hace falta ningún cristal, nosotros mismos somos el cristal, y mientras... sigue la lluvia en Rashomon...

domingo, 2 de septiembre de 2007

La mentira


Volvamos al tema que ya reflejé en la segunda parte del artículo titulado Literatura debe ser libertad. En él se demostraba una mentira, una mentira que, como todas las mentiras, puede tener sus efectos. Unos niños contestan, acertadamente en la mayoría de los casos, unas estúpidas preguntas en un programa de televisión. ¿A alguien se le ha ocurrido pensar en los sentimientos de los niños que vean el programa?, ¿qué pensarán al compararse con esos supuestos genios? Y, mientras tanto, los fiscales y los jueces preocupados persiguiendo a El Jueves.



En fin, la mentira, la mentira omnipresente en nuestra sociedad. Miente toda la publicidad, ¿alguien se ha preocupado en calcular el número de mentiras por minuto que tenemos que tragarnos en los espacios publicitarios? Mienten los políticos, pero, claro, de eso ya nos advirtió Tierno Galván. Mienten las encuestas, en este blog hay una que demuestra que el 100% está en contra del canon digital. El 100% de 3 naturalmente. Mienten los porcentajes, ¿alguien ha pensado en las extrañas propiedades que tienen los porcentajes?. Mienten las estadísticas, ¿acaso alguien cree en el IPC?, ¿acaso no lo desmienten nuestros bolsillos?. Mienten los periódicos (no he podido enlazar nada aquí porque unos hablan de las mentiras de los otros y los otros de las de los unos), por ignorancia o por malicia. Miento hasta yo...



Ante tanta mentira, es imprescindible la educación en el sentido crítico, en la capacidad de duda. Es fundamental que nos eduquen, como dice Ferrán Monegal en tener la boca pequeña, para no tener que comulgar con ruedas de molino. Los niños tienen que aprender a dudar... hasta de su profesor.