Dijo Gregorio Marañón: Casi siempre que un matrimonio se lleva bien, es porque uno de los esposos manda y el otro obedece. Lo malo (o lo bueno, depende de cómo se mire) es que, a veces, uno se cansa de obedecer, y entonces sucede lo que escribió Góngora: Déjame en paz, amor tirano, déjame en paz...
Sobre el artículo de ayer, se me olvidó la noticia más espeluznante: se teme un estallido social en Europa. Lo dicho: tormenta económica.

