jueves, 9 de agosto de 2007

La garrapata de Bush

Mirad la siguiente noticia: "La garrapata de Bush"... lo que la noticia no cuenta es lo que seguramente es lo más interesante: ¿Qué le ocurrió a la pobre garrapata?... Descanse en paz.

La vía regia al aprendizaje


Uno de los temas que me preocupan en la sociedad actual es el de la educación de nuestros niños y jóvenes. Los niveles de fracaso escolar van empeorando y en Baleares éstos son los peores de España. Hace falta dar un giro a la educación.



Cuenta el siempre interesante Isaac Asimov en uno de sus ensayos la siguiente anécdota (y cito de memoria): El rey Ptolomeo el grande, sucesor de Alejandro Magno, era discípulo de Euclides, pero le costaba mucho entender sus teoremas. Un día, sudando por el esfuerzo que le suponía el aprendizaje, preguntó a Euclides si no existía una manera más liviana y soportable de aprender, a ello, el sabio Euclides le contestó: "Señor, no existe una vía regia al aprendizaje".



Pues bien, siento estar en desacuerdo con mis admirados Asimov y Euclides, pero yo sí creo que existe una vía regia al aprendizaje: el interés. A mí, de niño, siempre me interesaron las materias escolares, y siempre me sorprendió que mis compañeros, algunos que eran malos estudiantes, tuvieran una facilidad enorme para saberse de memoria las alineaciones de todos los equipos de la primera división (en ocasiones, también de años anteriores). ¿En qué consiste la diferencia en aprenderse el teorema de Arquímedes o las susodichas alineaciones? Evidentemente en el interés que éstas suscitaban en mí y en mis compañeros.



Hay que conseguir que las materias objeto de una educación de calidad se hagan interesantes, suscitar el interés de los jóvenes por estas cuestiones. Y ahí hay que decir que nuestro sistema educativo es tremendamente aburrido y pesado. Una de las materias que deberían aprender los maestros es el arte de suscitar interés.



En el mundo de hoy tenemos unos instrumentos fabulosos para materializar este interés: la televisión, la internet interactiva, ..., pero mis experiencias con ellas no son todo lo positivas que deberían ser: la televisión, en vez de ver aprovechado su enorme potencial, se ha convertido en una herramienta antieducativa, que nos bombardea a todas horas y en todos los canales con una serie de personajillos sin el más mínimo interés, con un lenguaje soez y procaz, con una total inversión de la escala de valores, con una ausencia casi total de vida cultural o científica, y cuando se da ésta, aburrida, tremendamente aburrida. Y no debemos olvidar que la televisión es un servicio público (¿?) Sí, incluída la privada.



Internet ofrece todavía más posibilidades, pero si comparamos el número de buenas páginas dedicadas a la cultura y el de las que se dedican a temas tales como la pornografía o la violencia, veremos cómo se desaprovechan las buenas oportunidades.



Ya es hora de que alguien se tome en serio el tema de la educación. Es fundamental para tener un mundo mejor



Bueno, démos más pistas sobre el valor del trabajo, a partir de ahora, las que voy a dar son opiniones totalmente personales y por consiguiente susceptibles de debate. Os animo a él, y no tengo ningún inconveniente en que vuestras opiniones sean en forma totalmente anónima. Espero ni moderar ni censurar ninguna opinión. Es más, desde ya agradezco más las contrarias a mis opiniones.



Para mí, no puedo aceptar que todo trabajo humano tenga el mismo valor. Es evidente que hay personas que realizan su trabajo a desgana y de mala manera, y otras que lo cumplen con toda escrupulosidad y poniendo todos sus sentidos en él. Por otra parte hay trabajos que requieren toda una inversíón en formación y en conocimientos, mientras que otros no requieren de este esfuerzo. Es lógico pues, en mi opinión, que haya unos trabajos más valiosos que otros. Pero, ¿sin ningún límite?. Y por otro lado una nueva pregunta: ¿no sería conveniente equilibrar el máximo posible el valor y el precio del trabajo?



... Seguiremos pues reflexionando.


miércoles, 8 de agosto de 2007

Modelo de desarrollo

Hoy me ha llamado la atención la siguiente noticia: "¿Qué pasa si China se bebe su leche?". Interesante cuestión, la mayor amenaza para la humanidad es que chinos e indios consigan un nivel de desarrollo similar al occidental. No pueden tener tantos coches porque aumenta el precio del petróleo amenazando nuestro bienestar, y por otro lado su contaminación sería una amenaza para la tierra, no pueden beber leche porque en este caso aumentan los precios de los productos ganaderos, no... en fin, que no pueden desarrollarse.
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Veamos, ¿no será que lo que está mal es nuestro modelo de desarrollo, un modelo que condena a la miseria a tres cuartas partes de la humanidad, un modelo que condena a nuestro planeta a una muerte anunciada debido a la contaminación y a nuestras intervenciones sobre el medio ambiente?, ¿no será occidente el que tiene un punto de vista muy egocéntrico y exclusivista?, ¿no vendrán de ahí los problemas que tenemos con otras culturas tales como el islamismo?.
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Todos los libros de economía empiezan por su definición: es la ciencia que estudia el modo en que los hombres atienden a sus necesidades mediante la utilización de recursos escasos. Pero una vez enunciada dicha definición, todos se olvidan de ella para pasar a temas como: el mercado, sus supuestos equilibrios, la bolsa, ... Lo que debieran ser meros medios para el fin de subvenir las necesidades humanas se convierten en fines en sí mismos.
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Amigos... la economía necesita una renovación total: el comunismo ha fracasado estrepitosamente, al fin y al cabo los hombres no somos ángeles, y las dictaduras (aunque sean del proletariado) llevan a los stalines de turno, pero el capitalismo está también agotado. Hacen falta ideas nuevas.
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¿Será verdad el viejo chiste que dice que cuando existan los trasplantes de cerebro, los cerebros más caros serán los de economistas?, ¿sabéis por qué?, pues porque hace falta matar muchos economistas para obtener un único cerebro.
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No, no me pidáis soluciones, la única solución es pensar y debatir.
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Bueno, hoy me he extendido mucho, así que dejaré para un día con noticias menos interesantes las nuevas pistas sobre el valor del trabajo.
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Gracias.

martes, 7 de agosto de 2007

Problema en Pollensa

La genial y a veces algo infravalorada Agatha Christie tiene una obra deliciosa titulada Problema en Pollensa, ambientada en nuestra isla. Siento no haber encontrado el texto en la red. Que nadie busque en ella asesinatos ni problemas detectivescos, pues narra un mero asunto doméstico que puede darse y de hecho se da muchas veces en la vida real. Una madre tiene un hijo que va con una novia que no le gusta y tiene que buscar una solución. Por favor, leed el cuento, es muy corto y vale la pena.
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¿No os recuerda un hecho de la actualidad?; veamos, a Israel no le gustaba nada Al Fatah, los consideraban terroristas con los que no valía la pena hablar. Pero hete aquí que aparece en escena Hamas. Automáticamente los de Al Fatah pasan a ser los buenos de la película y Olmert tiene conversaciones con Mahmud Abbas para concederles el estado palestino. Amigo... Problema en Pollensa.
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Lástima no poder hablar desde el principio. Hay que hablar hasta con el diablo.
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Bueno, en cuanto al valor del trabajo, lo que tengo claro es el precio del mismo, éste viene dado por el mercado y es tremendamente variable: desde cuánto cobran los ejecutivos de las grandes multinacionales hasta lo que cobra un niño chino en una fábrica de juguetes o en una factoría de ropa. Puede haber diferencias de millones de veces. Pero lo que nos interesaba era el valor del trabajo, no su precio... seguiremos pues reflexionando y dando pistas.

lunes, 6 de agosto de 2007

Invitación al debate: ¿cuánto vale el trabajo humano?

Este espacio nace con una clara voluntad de debate, así pues os invito a insertar vuestros comentarios.
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Y para empezar a debatir ¿por qué no una pregunta filosófica?: ¿Cuánto vale el trabajo humano? Marx, Adam Smith, David Ricardo y prácticamente todos los economistas se han dedicado a esta cuestión y no hay ninguna respuesta definitiva. ¿Debatimos?
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Y no olvidéis el poema de Machado: Sólo el necio / confunde valor y precio.
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Ya os daré mis opiniones... seguiremos reflexionando.

domingo, 5 de agosto de 2007

La hiedra


Cada vez que paso por delante del talud d'es Jonquet me entra una profunda tristeza. Para quienes no lo conozcan, les diré que los molinos d'es Jonquet están construidos sobre un antiguo acantilado que ahora da sobre el paseo marítimo de Palma.
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Hace muchos, muchos años dicho talud se estaba desmoronando, por lo que fue necesario hormigonarlo, dando como resultado una feísima pared de hormigón. Era una vergüenza para Palma.
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Ahora se está arreglando: se han gastado millones en una pared de mampostería con ajardinamiento. Cada vez que lo veo, pienso en lo fácil y barato de solucionar que era.
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Ya dijo F. Ll. Wright que los médicos tapan sus errores con tierra y los arquitectos con hiedra. Pero no sólo sirve para cubrir errores, ¡ay... qué útil, bella y barata habría resultado la hiedra para cubrir el talud!
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Por cierto, ¿había un arquitecto de por medio?, ¿o era un político?...

sábado, 4 de agosto de 2007

... y plantaron su bandera

Los rusos acaban de alcanzar las profundidades del polo norte, y allí han plantado su bandera. No es nuevo, ¿recuerdan Vds. qué fue lo primero que hicieron los americanos al llegar a la luna?, ¿y Cristóbal Colón y los españoles cuando alcanzaron las costas americanas?
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Resulta curiosa esta fijación humana por plantar banderas. Recuerda las costumbres de ciertos animales de marcar con orina sus territorios para avisar a posibles competidores. Al fin y al cabo Darwin nos mostró claramente cuáles son nuestros orígenes.
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Mío, mío y sólo mío, eso es lo que queremos decir cuando plantamos banderas. Puro egoísmo y no absurdo patriotismo.
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En fin... seguiremos reflexionando.

viernes, 3 de agosto de 2007

Sobre el liberalismo

¿Todavía no es Vd. Liberal?, piénselo y adhiérase a dicha doctrina. En serio, el liberalismo está de moda. Especialmente el liberalismo económico, promovido especialmente por los neocons americanos y las principales corrientes políticas de la derecha europea. Ahora bien, ¿en serio lo que éstos preconizan es liberalismo?, veamos:

El liberalismo nació de las ideas de John Locke, David Hume, David Ricardo, Adam Smith y Montesquieu y preconiza una política de mínima intervención: laissez faire, laissez passer, tanto en los aspectos sociales como económicos y políticos. Ahora bien, cuando recientemente se habla de liberalismo, casi siempre se hace referencia al liberalismo económico.

Hagan Vdes la prueba del algodón: cojan a un liberal y plantéenle un problema que afecte a sus intereses económicos, verán como instantáneamente se vuelve proteccionista. Veamos algunos ejemplos:

· Nuestros amigos de la SGAE se declararán sin duda liberales, pero, ¿acaso no son intervencionistas al introducir el canon?
· Libre circulación de personas y capitales, preconizan los políticos europeos, pero ¿inmigrantes? No, por favor, ahí intervencionismo, especialmente si vienen de países pobres y nos molestan.
· Libertad de mercado, preconizan nuestros empresarios, pero todos aspiran al monopolio.
· Libertad, gritamos todos, pero libertad para mí, a los demás que les zurzan.

Prueben, prueben, verán como los más liberales se transforman automáticamente en feroces intervencionistas en cuanto toquen sus intereses.

¿Los USA liberales? Claro, pero para ellos mismos, para los demás: aranceles, intervencionismo y guerras si hacen falta, que no está el horno para bollos.

¿Dónde hay un liberal? Quiero encontrar uno.

jueves, 2 de agosto de 2007

Contra el canon digital y la SGAE

Estoy harto de pagar a una entidad privada (la SGAE; creo que hay otras) por comprar un CD en el que grabar mis fotos o mis archivos informáticos. Estoy harto de que quieran cobrar por casi todo: un aparato de vídeo, una cadena musical, una memoria informática, una línea ADSL... En resumen: ¡Estoy harto!

Estoy incluso harto de que un hotel tenga que pagar un canon para que sus clientes vean la televisión en el establecimiento. Veamos, el hotel no dispone de televisores como un negocio, sino como un medio de que los clientes dispongan de las mismas comodidades de las que disponen en su casa. Si en su casa pueden ver la televisión, ¿por qué no en el hotel?

Y es que las sociedades de autor cobran por todo: de las cadenas de televisión y radio por emitir programas, de hoteles y bares por disponer de reproductores, de la venta de soportes por si se graba alguna obra, de la venta de reproductores por si se reproduce alguna obra, de... por si...

Y estoy harto también de comprar vídeos o DVD y tener que soportar el cartelito que me trata como a un delincuente advirtiéndome de que ésa es una obra protegida, y de que está prohibida su reproducción en determinadas circunstancias, y de... y de... El susodicho cartelito sólo está en los soportes legales, es decir, sólo lo tienen que soportar los clientes honrados que han comprado el soporte legal... ¡En los piratas no figura!

Y también estoy harto de que esos mismos autores no protesten cuando se masacra una película pasándola por televisión con interrupciones de veinte minutos cada cuarto de hora.

Y no es que esté en contra de los legítimos derechos de los autores. Lo que pasa es que la regulación debe ser otra y mucho más justa.

Con la situación actual es como si me cobraran un canon cada vez que comprara una hoja de papel por si me copio en ella unas páginas del Quijote... y me cobraran también cada vez que me compro un lápiz... y cobraran al hotel si me deja una libreta en la habitación... y encima tuviera que soportar una notita en cada hoja legal recordándome que no puedo copiar algo en ella.

La tecnología ha hecho un gran favor a los autores: ¿cómo se podrían vender las ingentes cantidades de películas, discos, libros, etc sin tecnología?... antiguamente, los autores se veían constreñidos a cobrar cada vez que hacían una obra en directo, ante su público, y nada podían reclamar por unas copias que no existían.

Pero ahora la tecnología les supone un pequeño inconveniente: es muy fácil hacer copias de las obras, y eso hace que se les puedan escapar derechos... veamos, no tantos. Reproducir un libro mediante fotocopias es bastante más caro que comprar el libro original, leerlo en un soporte informático es bastante perjudicial para los ojos, los cantantes pueden obtener dinero de sus actuaciones y de las ventas legales (que si abarataran su precio se verían notablemente aumentadas), los directores, actores y demás autores de cine cobran por los visionados en salas, cuyo encanto es bastante superior al de los visionados domésticos. Así pues, señores de la SGAE, no se quejen tanto de la tecnología.

Por otra parte, ¿quiénes se quejan? Autores superventas que deberían estar infinitamente agradecidos al sistema y que pretenden seguir exprimiendo el limón (por no decir otra cosa.) ¿Para qué dar nombres? Véase la nómina de la SGAE.

miércoles, 1 de agosto de 2007

De profecías

¿Es difícil ser profeta? Existiendo Bush y Aznar podríamos decir que no. Veamos una carta que escribí antes de empezar la guerra de Irak y que envié a mi universidad:

YO ACUSO.
Carta abierta al Sr. D. José María Aznar, presidente del Gobierno de España.

Sr. presidente,
¿Me permitirá usted que me preocupe por su gloria futura y le diga que su estrella, afortunada hasta ahora, se ve amenazada por la más vergonzosa e imborrable de las manchas?
Usted tenía la confianza del pueblo español. No obstante, ¡qué mancha de chapapote sobre su nombre –iba a decir sobre su reinado- ha arrojado el abobinable caso de la guerra en Irak. España acaba de aliarse para iniciar una guerra. Se acabó, España ostentará ahora esa mancha en la mejilla y la historia escribirá que semejante crimen social fue posible bajo su presidencia.
Pero si usted se ha atrevido, yo también me atreveré. Mi deber es hablar, no quiero ser cómplice. Mis noches se verían asediadas por el espectro de miles de víctimas inocentes que, habiendo padecido el suplicio de un embargo, las consecuencias de un dictador cruel y sanguinario, va a padecer ahora las consecuencias de una guerra, uno de los cuatro jinetes del apocalipsis.
Y a usted, señor presidente, le gritaré esa verdad, con toda la fuerza que me da mi rechazo de hombre decente.
Ante todo, la verdad sobre la guerra en Irak.
Todo lo ha dirigido, todo lo ha realizado un hombre nefasto, el presidente de los Estados Unidos de América George W. Bush. Él es prácticamente el causante de la guerra; pero no se sabrá hasta que una investigación independiente y neutral establezca claramente sus actos y sus responsabilidades. Posee la mente más turbia, más enrevesada y obsesionada por el control imperial del mundo que conozco, y se vale de los medios de comunicación y de su inmenso poder. Él maquinó un nuevo orden mundial, del que Estados Unidos fuera señor absoluto, con absoluto desprecio de las demás naciones de la tierra, excepto las que públicamente declararan su acatamiento y su sumisión al Imperio. No tengo porqué contarlo todo; que busquen, ya encontrarán. Declaro sencillamente que el presidente George W. Bush, es el primer culpable del espantoso crimen que está a punto de cometerse.
Está a punto de cometerse el más espantoso crimen contra la legalidad internacional. Un grupo minoritario de naciones, sin el menor amparo legal (su única excusa es la resolución 1441 que habla de “serias consecuencias”. ¿Acaso una guerra es sólo una seria consecuencia?, ¿los miles de muertos serán sólo una seria consecuencia?).
¿Hablamos del petróleo?, por cierto ¿qué industria es la que ha aupado en riqueza y poder a los Bush hasta dos presidencias de los Estados Unidos?¿Es el petróleo la causa de que se tenga que armar una guerra, incluyendo la invasión de un país, en vez de atacar sólo al dictador y sus riquezas?, ¿Es el petróleo la causa de que Sadam Hussein, presidente iraquí, sea el único dictador cruel y sanguinario que exista en el mundo? por cierto ¿será el petróleo la causa de que Estados Unidos vendiera a Irak armas de destrucción masiva antes de la guerra contra Irán? porque ¿fueron Estados Unidos los que vendieron dichas armas?, verdad.
¿Hablamos de las armas?¿qué país del mundo es el que tiene más armas de destrucción masiva?¿No es cierto que la industria armamentística necesita destrucciones masivas de armas cada diez años aproximadamente? lo contrario sería obviamente antieconómico. Pero sobre la economía podríamos decir tantas cosas que nos iríamos lejos del contenido de esta carta, señor Aznar.
A pesar de todo ello, le podríamos aplicar al señor Bush un pequeño eximente. Gracias a su inmenso poder y a su control sobre los medios de comunicación, gracias a su manipulación del atentado terrorista del 11 de septiembre de 2.001, gracias a la lejanía geográfica y cultural entre Estados Unidos e Irak, el señor Bush tiene a su lado a la mayoría de la opinión pública de su país.
Claro que al lado de dicho eximente, podríamos oponer un agravante: el señor Bush ganó las elecciones a la presidencia de su nación gracias a un puñado de votos obtenidos en un estado con un sistema antediluviano de votación y gobernado, sospechosamente, por su hermano, Jebb Bush.
¿Hablamos del proceso de la guerra? Irak, fiel aliado de los Estados Unidos hasta entonces, invade Kuwait en el año 1.990, en flagrante conculcación del derecho internacional, y con la posesión de armas de destrucción masiva que previamente le habían vendido los Estados Unidos para liberarse del régimen islámico de Irán. Una inmensa mayoría de naciones están entonces de acuerdo en reponer la legalidad internacional, formando una coalición de más de treinta naciones para realizar el ataque. Rusia, China, la Unión Europea, bastantes países árabes, y la mayoría de naciones del resto del mundo están de acuerdo en realizar el ataque. Ataque que debería haber sido selectivo contra Sadam Hussein.
El ataque se produce, pero sólo Sadam Hussein sale beneficiado, todo su pueblo padece diez años de hambre y privaciones, ¿cuántos niños no han muerto por no haber liberado a Irak de tan terrible dictador? niños que podrían haber sido un Shakespeare, un Einstein o un Juan XXIII. Pero extrañas razones de geopolítica o una humillante falta, real o voluntaria, de tecnología para acabar con el dictador, permiten que éste continúe en su puesto durante más de diez años más. A pesar del incumplimiento sistemático de las resoluciones de las Naciones Unidas, y dejando que el pueblo iraquí siguiera sufriendo.
Y llegamos al dramático acontecimiento del 11 de septiembre que todos conocemos. Un atentado que se realiza con una simple navaja como única arma y que causa miles de víctimas en Nueva York. Un atentado en el que se utilizan aviones de los Estados Unidos para realizar todo el destrozo. La nación americana sale, con razón, conmocionada por el terror. Parece que el atentado fue realizado por una red terrorista, similar a cualquier red terrorista mundial, llamada Al Qaida y parece que dicha red terrorista tenía su sede en Afganistán. Nada justifica una guerra. Como prueba de ello, simplemente decir que Ben Laden, líder de Al Qaida sigue con vida, mientras que miles de Afganos han muerto por efecto de la guerra, mientras que la situación real del país prácticamente no ha variado desde los tiempos de los talibanes.
Bueno, dicha guerra me parece injustificable e injustificada, pero su justificación por los atentados terroristas podría ser un buen atenuante. Un buen atenuante para todos, menos para quien sepa que terrorismo y guerra son dos fenómenos totalmente separados. Y eso lo sabemos fundamentalmente los españoles, señor Aznar. Afortunadamente a Franco no se le ocurrió bombardear San Sebastián, Bilbao y Vitoria para atajar el terrorismo etarra.
¿qué solucionaremos atacando Irak? Las armas de destrucción masiva están prácticamente disponibles en internet para cualquier terrorista. ¿Necesitan los terroristas de un estado para obtener un botecito de ántrax o una bomba atómica? Sinceramente creo que no. Por otro lado ¿es justificable una guerra, donde morirán decenas de miles de personas o más como solución preventiva frente a un ataque terrorista? ¿No es mejor dejar a la pobre gente inocente en paz y atajar el problema de raíz, mediante una justicia internacional que capture directamente a los dictadores o (y conste que la solución no es de mi agrado) mediante el magnicidio? Como dijo F. Forsyth en “Los perros de la guerra”, todos los millones de muertos de la segunda guerra mundial podrían haberse ahorrado con un mercenario y una bala. Claro que el magnicidio no es de mi agrado, pero si existiera un sistema legal internacional creo que podría tener cabida merced al inmenso poder que acumulan los hombres de estado, los magnos personajes.
Llegamos así a la guerra. Pero lo más grave del caso, como decía, es que usted y el señor Anthony Blair han apoyado dicha guerra, en el caso del señor Blair contra la opinión de 1/3 de su parlamento y en su caso contra la opinión de casi ½ de su parlamento, en ambos casos con oposición de sus respectivas opiniones públicas.
Para no alargar esta carta, olvidémonos del señor Blair, Dios y la historia le juzgarán. Olvidémonos del señor Berlusconi (El caballero), olvidémonos de la situación de Australia, de la de Turquía, de la de Bulgaria y de la de otras excepciones de menor importancia.
Vayamos a Usted, señor Aznar. A usted que sabe mejor que nadie el problema del terrorismo, a usted que sabe mejor que nadie que ninguna guerra puede acabar con dicho fenómeno (¿por qué no invadimos Francia cuando ésta no nos daba su colaboración?, ¿por qué no se militarizó al País Vasco?), a usted (y a su partido) que tanto han sufrido con el terrorismo habría que preguntarles: ¿estarían de acuerdo las víctimas del terrorismo con una guerra para [no] acabar con dicho fenómeno? ¿estarían de acuerdo los pobres concejales del País Vasco, que sólo luchan por la libertad, con una guerra? Sinceramente creo que no señor Aznar. A lo mejor podríamos dejar hablar a los miembros independientes de “Basta ya”.
¿No está usted exponiendo a España al terrorismo islámico, señor Aznar? Muchos opinamos que la guerra no sólo no acabará con el terrorismo sino que lo potenciará, la vieja Europa ha demostrado que además de vieja es sabia. Frente al espíritu vaquero de los americanos, al apoyo de sus primos británicos, y a su vasallaje, señor Aznar se han levantado las voces de la vieja Europa, las voces de Francia, de Alemania, de Rusia, en desacuerdo total con los americanos. Se ha levantado la voz del Papa, una voz que dice que por haber sobrevivido a una guerra, no puede y no quiere aceptar otra. Por cierto, ¿es usted católico señor Aznar? Estoy seguro de que su conciencia tiene que impedirle dormir muchas noches.
Una inmensa mayoría de su nación está en contra de la guerra, señor Aznar, la Unión Europea, que tanto ha costado levantar está en peligro por la guerra, la Organización de Naciones Unidas, que tanto bien ha hecho a la humanidad a pesar de su inoperancia ha sido ya de hecho la primera víctima de la guerra. La legalidad internacional ha sido ya víctima de la guerra. El orden mundial está siendo ya víctima de la guerra, y usted está siendo uno de los máximos responsables.
En los horribles días de confusión moral que estamos viviendo, en un momento en que la conciencia pública está en su contra, a usted señor Aznar me dirijo.
Cada día, al leer en los periódicos el progreso hacia la guerra aumenta mi estupor y se solivianta mi espíritu. ¿Cómo? señor Aznar, ¿es su gobierno el que ha llegado a eso, a convencerse de las mentiras más evidentes, a atacar al pobre y empobrecido pueblo iraquí (no me hará creer que estas bombas que vemos caer no matan, además de destruir un país), a parecerse a los terroristas matando gente (ya dijo Marco Aurelio, filósofo y emperador, que la mejor forma de acabar con ellos es no parecerse a ellos (se refería a los bárbaros), y usted, señor Aznar, se está pareciendo cada vez más a los terroristas).
¡Qué angustia y qué tristeza, España, hay en el alma de los que te quieren, de los que desean tu honor y tu grandeza! Con aflicción contemplo esta mar turbia y encrespada de la guerra, me pregunto cuáles son las causas de la tempestad que amenaza con llevarse la paz y tu gloria. La situación reviste una gravedad mortal, veo síntomas que me inquietan, por eso la opinión pública y yo, debemos seguir hablando, atrevernos a decirlo todo, debemos seguir mejorando España, aunque ello vaya contra su gobierno, señor Aznar.
¡Vamos a luchar por la humanidad, la verdad, la justicia! ¡Vamos a luchar por una legislación internacional justa! ¡Vamos a luchar por la paz, contra la guerra ahora y siempre! ¡Vamos a luchar contra el terrorismo, pero con las armas adecuadas, ahora y siempre!
Pero la carta se alarga, señor presidente, y ya va siendo hora de concluir.
Yo acuso a George W. Bush de promover una guerra, defender los intereses de su nación frente a los intereses de la humanidad, acabar con la obra de ilustres antecesores como Abraham Lincoln y que probablemente hubiera continuado el señor Gore, a quien le arrebató, en forma indigna, la presidencia de los Estados Unidos.
Acuso al señor Blair de seguir a ciegas la política imperialista del señor Bush, contra la opinión pública de su país y contra la opinión pública internacional, contra la opinión de muchos miembros de su propia mayoría parlamentaria, de ir contra la Unión Europea para rendir tributo al señor Bush.
Acuso al señor Hussein de ser causante indirecto (indirecto porque sólo el que ataca puede ser causante directo) de la guerra, le acuso de oprimir a su pueblo y de ser un dictador sanguinario que se ha hecho acreedor a un magnicidio, siempre que un tribunal internacional justo e independiente de los gobiernos así lo decida, para evitar una guerra. Nunca justifico la pena de muerte, sólo me la puedo plantear cuando la persona haya acumulado tanto poder y tanta riqueza, cuando haya cometido tantos crímenes que ya no quepa otra solución para evitar que los siga cometiendo, y siempre bajo la legalidad internacional.
Acuso a todos los dictadores y a algunos presuntos demócratas, de todo color y signo político, de ser crueles, sanguinarios y de oprimir a sus poblaciones. Les acuso de conculcar las más elementales normas del Derecho Natural Internacional e insto a la comunidad de naciones a acabar con todas las situaciones de impunidad. ¿Hablamos de Turkmenistán?, ¿por qué no acabamos con el Padre de los Turcomanos?, ¿porque no tiene petróleo?, a él todavía podemos cazarlo en alguna reunión multilateral.
Le acuso a usted, señor Aznar de ser uno de los tres provocadores máximos de la guerra, de ir contra la opinión pública de su país, contra casi la mitad del congreso de diputados, de confundir terrorismo y guerra, cuestión especialmente grave en quien ha sufrido el terrorismo, de separar a nuestro país de los principales miembros de la Unión Europea, de acabar con la Organización de Naciones Unidas, de propugnar un nuevo orden mundial absolutamente imperialista e injusto en contra de los intereses de su pueblo y de la construcción europea, de exponer a su país a una forma de terrorismo más cruel y sanguinaria que la conocida hasta ahora, de atacar a la principal fuente de riquezas de su país.
En cuanto a su decisión de mandar sólo contingentes humanitarios a la guerra, no insulte de nuevo a la opinión pública española, no somos tan inocentes, relea por favor “Guerra y Paz” de Tolstoy, es mejor que no haya humanitarismo en la guerra. La guerra es tan cruel, tan injusta, produce tanto sufrimiento que es contraproducente humanizarla, lo que hay que hacer es mostrarla en toda su crudeza, en toda su inhumanidad, no hacerla, acabar con ella. Pretender paliar una guerra mediante un programa humanitario es como pretender curar un cáncer con aspirinas, señor Aznar, quedémonos en España. No seamos cómplices de la expoliación a que se va a someter al pueblo iraquí tras la guerra, amparándonos en nuestra ayuda humanitaria. ¿A quién van a ir los beneficios del petróleo tras la guerra, a compañías multinacionales americanas de quien el señor Bush es accionista o al pueblo iraquí? usted conoce la respuesta mucho mejor que yo, señor Aznar.
No tengo ni idea de si con tales acusaciones me expongo a que se me castigue por difamación o cualquier otro cargo. Pero me arriesgo voluntariamente.
En cuanto a las personas a las que acuso, incluido usted, no las conozco, sólo las he visto en fotografía o por televisión, no siento hacia ellos ni rencor ni odio. Para mí sólo son entes, espíritus de perversión social. Y el acto que ahora ejecuto no es más que un medio, no sé si revolucionario en nuestros días, para acelerar la explosión de la verdad y de la justicia, también de una justicia internacional que, hasta ahora, no existe.
Sólo anhelo una cosa, y es que se haga luz en nombre de la humanidad que tanto ha sufrido y que tiene derecho a la búsqueda de la felicidad. Mi ardiente protesta no es más que un grito que me surge del alma. ¡Que se atrevan pues a llevarme a los tribunales y que la investigación tenga lugar a plena luz del día!
Entretanto, espero. Siempre hay tiempo para la paz.
Escribo esta carta, señor presidente, el día de su santo. Le deseo pues felicidad, a pesar de que acabemos con la felicidad de miles de iraquíes.
No sé si le enviaré esta carta, si la compartiré sólo con amigos o si la mandaré a los medios de comunicación, en todo caso acepte, señor presidente, mi más profundo respeto. Y perdonemé si la felicitación por su santo le llega tarde.

Como ya habrá adivinado por el plagio y la menor calidad de mis aportaciones, esta carta no la firma Zola, a él, sin embargo, que murió por defender sus ideas en el caso Dreyfus se la dedico, él la habría hecho infinitamente mejor, pero creo que el fondo le habría gustado. Por ello me he permitido plagiarle en muchos de los párrafos anteriores y en el título de esta carta abierta.

Rafael Pascual Roca


¿Profecía? En absoluto: sólo sentido común.

lunes, 30 de julio de 2007

La arquitectura, el mal de nuestros días


No amigos, no, no estoy equivocado, el título quiere decir lo que dice.



Y ya lo decía Victor Hugo, veamos: "El autor se ocupa... de la decadencia y muerte de la arquitectura actual que, en su opinión es casi inevitable; esta opinión desgraciadamente se encuentra muy arraigada en él y la tiene muy meditada...", "... es lastimoso comprobar en qué manos ha caído la arquitectura de la Edad Media y de qué manera los presuntuosos conservadores de edificios históricos tratan las ruinas de este arte grandioso..."



No puedo más que coincidir con él: veamos lo que arquitectos e ingenieros han hecho en nuestra querida Mallorca:






  • Nuestras costas destruidas por edificios infames, sin el menor arte ni gusto estético.


  • Edificios de oficinas sin ventanas, tal como se hacen en Nueva York, insalubles para los usuarios, obligados a disponer de aire acondicionado, sin tener en cuenta que en un clima mediterráneo el ambiente se puede controlar simplemente abriendo y cerrando una ventana durante por lo menos 9 meses al año. Quieren un ejemplo emblemático y paradigmático: el edificio Gesa, que naturalmente los arquitectos quieren proteger, cuando constituiría un parque excelente.


  • Jardines, indignos de tal nombre, que son verdaderas solanas donde resulta imposible pasear durante las horas diurnas: Parc de la mar, Parc de Sa Riera, Parc de ses estacions... y todo porque arquitectos e ingenieros usurpan el trabajo de los humildes jardineros y se olvidan de que... ¡los árboles dan sombra!


  • Zonas verdes de 1 metro cuadrado construidas dentro de una jardinera.


  • Aeropuertos imposibles de utilizar para: niños, ancianos, mujeres embarazadas, discapacitados físicos y psiquicos, personas sin fondo físico... en fin, sólo aptos para auténticos atletas olímpicos. Magnos edificios sólo destinados a mayor gloria de sus autores y en absoluto pensados para sus usuarios.


  • Para qué hablar del "magnífico" Bou o grúa de Calatrava... feo, horriblemente feo. O del proyecto de ópera, faraónico, innecesario, destructor del perfil de Palma, y por el que se han embolsado 1,2 millones de Euros.


  • ...


En definitiva, lanzo un reto a los arquitectos, de nuevo citando a Victor Hugo en "Nuestra Señora de París": "Existe hoy, sin embargo, entre los jóvenes artistas tanta vitalidad, tanta fuerza y, si cabe, tanta predestinación, que en nuestras escuelas de arquitectura, a pesar de contar con un profesorado detestable, están surgiendo alumnos que son excelentes...".



Así pues, seguiremos reflexionando.