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jueves, 25 de agosto de 2011

¿Hacia la dictadura corporativa?

Todos vemos la evolución que toma el mundo: globalización, ultraliberalismo, desregulación, etc.


Sin embargo no siempre es tan fácil analizar las consecuencias de estos factores. Hay uno en concreto que me está preocupando: la desregulación. En mi opinión, este fenómeno nos está llevando a una dictadura de las grandes (y a veces no tan grandes) empresas. Cuando habíamos, en cierta medida, controlado el poder de los estados mediante la democracia y el estado de derecho, cuando estos estados nos protegían frente al resto de poderes, especialmente el económico, ahora resulta que la desregulación minimiza el papel del estado y da pie al abuso de las grandes compañías, ¿hasta dónde llegarán?


Si me permiten dos ejemplos de lo que estoy diciendo y que me han pasado personalmente, vamos allá:

1. Austrian Airlines: Les compro un billete de avión Barcelona-Viena-Baku. Por la compra y naturaleza del billete parece obvio que nuestro origen es Barcelona, el destino es Baku y Viena es simplemente un aeropuerto de tránsito, como podría serlo Munich, Londres o París, por no haber vuelos directos Barcelona-Baku. Tomamos el avión normalmente en Barcelona y llegamos a Viena, allí nos solicitan los visados para entrar en Azerbayán, carecíamos de ellos por ser la regulación reciente y haber comprado normalmente nuestros visados en el aeropuerto de Baku, pero eso no tiene importancia. Viajaba con mi hijo con discapacidad oficial del 53%.
La compañía se niega a llevarnos a Baku sin visado y asimismo se niega a cualquier otra solución: ofrecernos alojamiento en Viena, regresarnos a Barcelona, proporcionarnos transporte… no, cualquier solución era, según ellos absurda, toda la culpa era nuestra y no tenían absolutamente ninguna obligación dejándonos totalmente desasistidos en Viena. Imposible encontrar hoja de reclamaciones ni hablar con responsable alguno en todo el aeropuerto y el trato fue vejatorio hasta cuando ya teníamos los visados correspondientes y teníamos que arreglar el vuelo Viena-Baku hasta el punto de tener que acudir a la policía austriaca para solucionar los problemas. Afortunadamente el trato de la policía que exquisito, baste decir que hablaron con la compañía y facturamos el vuelo en clase business siendo nuestro billete de clase turista.
Admitiendo mi culpa por no tener visado pregunto: ¿es lógico que la compañía nos llevara a Viena, escala del viaje, sabiendo que no podríamos continuar?¿no es más lógico que nos denegaran el embarque en Barcelona, nuestro origen y donde teníamos ventaja de lengua y contactos o en caso contrario nos llevaran a Baku tal como estaba contratado?¿no es incluso más lógico que la diligencia puesta en buscar el visado en Viena la hubieran puesto a la hora de vender el billete?¿podían dejarnos desatendidos en Viena? Afortunadamente hablamos inglés y teníamos medios para estar en Viena dos días, no quiero imaginar lo que hubiera sucedido si eso mismo hubiera sucedido a personas que desconocieran idiomas y no tuvieran medios suficientes, por ejemplo mis padres o mis suegros. ¿No debería haber una regulación contra estos abusos? Cierto que cuando compré el billete firmé un contrato de adhesión, al que yo no pude añadir ni un acento, y que si quiero volar no tengo otra opción que firmarlo con unas pocas compañías: Austrian Airlines, Lufthansa, British Airlines y Air France (Todas tienen contratos similares), pero, ¿les da eso carta blanca para poner lo que quieran en el contrato? ¿no debe existir una mayor regulación?
Realmente me sentí aplastado como ciudadano por Austrian Airlines, sin embargo, soy consciente de que lo mismo podría haber ocurrido con otra compañía, el problema es la falta de regulación.



2. Almacenes Printemps en París. Para los que los desconozcan, dicho establecimiento son unos grandes almacenes (tipo El Corte Inglés para entendernos) con un lujo apreciable, con múltiples departamentos (ropa de hombre, de mujer, de niños, menaje del hogar, restaurantes, etc). Hacemos nuestro shopping correspondiente y comemos en un restaurante incluido en los grandes almacenes… pues bien, a la hora de atender a nuestras naturales y fisiológicas necesidades, resulta que los únicos baños del establecimiento son un negocio de pago por el cual cobran 1’5 €, da igual que seas cliente, que acabes de comprar un abrigo de cien mil euros y hayas comido por 500. No quiero ser escatológico, pero para mí el lema de los almacenes Printemps está claro: pagar para cagar, con perdón. Afortunadamente, todavía no he visto tamaña barbaridad en España, pero… cuando las barbas de tu vecino veas pelar… ¿permitirá la desregulación llegar a tales extremos?¿acaso controlarán el aire que respiramos dentro de los establecimientos para cobrárnoslo? Cerca estamos. Ah, el lema del negocio de los baños es: convierta su lavabo en una sala de recepción… ¡Patético!



Se puede argumentar que la desregulación favorece la libertad económica y que si alguien quiere un servicio que lo pague: falso, la desregulación a lo único que contribuye es a dificultar la comparación de precios y alejarnos del real capitalismo de Adam Smith: consumidores y vendedores múltiples, con información perfecta y recogida en los precios… no, no estamos yendo a eso… estamos yendo a la dictadura de las compañías que nos ocultan los precios reales que pagamos en una maraña difícil de entender y que hacen lo que les da la gana con los clientes.


Igual que yo he puesto dos ejemplos, seguro que todos podemos poner los nuestros habidos con grandes compañías eléctricas, de transporte, de telefonía, grandes almacenes, grandes cadenas de alimentación, etc. A ello nos conduce la desregulación, ya lo sabemos.


A fecha de hoy, todavía no ha respondido a mi queja Austrian Airlines (hace dos meses que la puse), la única respuesta que tengo de ellos es un mensaje automático que, además de darme las gracias por escribirles, me indica que debido a las múltiples quejas que reciben (¿tan mal trabajan? Parece que sí) tardarán algo ¿meses?¿años? en darme una respuesta… Patético, ni siquiera ha surtido efecto hasta ahora una queja puesta en el organismo regulador de los transportes austriaco. ¿Tengo derecho a quejarme en España ya que aquí compré el billete?


En cuanto a Printemps, no quise estropear mis vacaciones poniéndoles la queja que se merecían. Desde aquí reto a los responsables a que me respondan.


Los medios de comunicación son nuestra última línea de defensa: ¡denunciemos los abusos!

viernes, 12 de junio de 2009

Obscenidad

Seguro que conocen la noticia: el Madrid ha llegado a un acuerdo con el Manchester por 94 millones de Euros para fichar a Cristiano Ronaldo. Aparte está el astronómico sueldo del jugador y lo que reciba de comisión el intermediario.

En mi opinión estamos ante una verdadera obscenidad. En unos momentos de crisis, un fichaje como el presente, aún en el caso de que se obtuviera por él una rentabilidad asombrosa resulta una verdadera obscenidad. Algo así como los sueldos de los directivos de las empresas recientemente quebradas en Estados Unidos, a los que Obama fastidió el negocio subiéndoles los impuestos al 90%.

Y pido yo... ¿cuánto trinca la Hacienda Española en la operación de fichaje? lo digo porque si miramos nuestra nómina veremos lo que trinca Hacienda de unos tristes salarios. Claro que el Impuesto sobre la Renta en España no es tal, sino un Impuesto sobre los Salarios. Necesario sería que el gobierno empezara por poner manos a la obra para impedir obscenidades como la presente.

Hora es ya de que la ética y la moral entren en la economía. No olvidemos que los inicios de la ciencia económica estaban en ellas, y que ya Adam Smith era profesor de moral, y la Riqueza de las Naciones se inspira en la filosofía moral que le enseñó Francis Hutcheson.

jueves, 9 de abril de 2009

Reflexión sobre la crisis




Veamos, en el mundo somos aproximadamente 6.000 millones de seres humanos. Haciendo una simple división: seis billones de euros dividido por 6.000 millones de seres humanos da la escalofriante cifra de 1.000 euros por ser humano.

¿No creen ustedes que si cada ser humano del planeta hubiera recibido 1.000 euros la crisis ya se habría acabado?, ¿no se habría incrementado la demanda mundial?, ¿no estarían las fábricas a pleno rendimiento?, ¿no estaría la pobreza mundial en vías de erradicación?, ¿alguien ha visto estos 1.000 euros?, ¿quién los tiene?

... y la crisis no ha acabado... y se sigue inyectando dinero... ¿adónde llegaremos?

Conclusión: el dinero no es más que papelitos impresos, no crea riqueza: hay que replantear la economía: hace falta producir mucho para que la enorme mayoría de la humanidad salga de la pobreza, pero producir realmente ya que el dinero no se come.

lunes, 6 de abril de 2009

Complicación y errores

Cuando algo es complicado, se cometen más errores. Me parece un axioma.

Viene esto a cuenta de la siguiente noticia: Detectan nuevos fallos en el borrador de la renta. Vaya, hasta la propia Hacienda Pública comete errores al cumplimentar la declaración de renta. ¿No será que dicha declaración es demasiado complicada?, ¿con qué justificación podrá pedir Hacienda a los ciudadanos que no se equivoquen?, ¿cómo un pobre ciudadano puede conocer sus derechos en el impuesto?, ¿no es hora ya de simplificar el mismo?

Un impuesto sobre la renta complicado no favorece la justicia, ni la equidad, ni la ausencia de errores, ¿por qué empeñarse en la complicación? a lo mejor ésta está instalada en los cerebros de los que maquinan el impuesto... o, a lo mejor, ésta interesa a alguien ¿quizás a los que se escurren por los complicados vericuetos del impuesto?...

miércoles, 11 de marzo de 2009

Los límites de la propiedad privada

En la avalancha neoliberal que veníamos sufriendo (afortunadamente parece que se está atemperando) existía la tendencia a tomar determinados derechos económicos como derechos absolutos, no sujetos a ningún tipo de límites ni controles. Por ejemplo: el derecho absoluto a la propiedad privada.

Viene esto a cuenta del daño que la propiedad privada puede hacer al interés general.

Veamos un ejemplo. Un rincón idílico de Palma, los molinos de Es Jonquet, ahora convertidos en fantasmas de lo que fueron, abandonados, sin aspas, cayéndose a trozos, con unos horribles y antiestéticos adefesios debajo, discotecas que se benefician de sus fantásticas vistas... un lugar emblemático de Palma convertido en una auténtica vergüenza para todo habitante que quiera esta tierra.

Los propietarios se benefician económicamente de un paisaje, que es patrimonio de todos... y, sin embargo, dejan caer el patrimonio común que constituyen sus molinos.

Lo mismo sucede con los molinos del pla de Sant Jordi, sin aspas, en ruinas, cayéndose...

Y tantos y tantos casos, lugares, patrimonio de todos, que no gozan de la suficiente protección.

No se trata de privar de sus derechos a los propietarios, sino de exigirles la conservación del patrimonio común para preservar el interés general. En caso contrario, bien, existe el procedimiento administrativo de la expropiación... tan utilizado, por otra parte, en otros casos.

Por otra parte, tirón de orejas a los políticos, hoteleros, profesionales y habitantes de Baleares (incluyéndome yo mismo). Hagan la siguiente prueba: vayan a You Tube y busquen un vídeo que pueda servir como referencia a alguien que desee conocer la isla; nada complicado, imágenes bonitas, que sin duda las islas las tienen, una adecuada narración en varios idiomas y quizás alguno sin texto, sólo con músicas adecuadas... busquen, no encontrarán nada adecuado.

¡Que una tierra que vive del turismo no disponga de material promocional en un medio de comunicación tan masivo y utilizado es algo que debería hacer caer la cara de vergüenza a los políticos insulares!... ¿dónde está el dinero que se dedica a la promoción? ¿cómo puedo explicarle rápidamente a un amigo lo bonitas que son nuestras islas (o nuestra isla concreta). ¡Vergüenza, caballeros, vergüenza! ¿Tan difícil es hacer un buen vídeo promocional de nuestras islas?

jueves, 5 de febrero de 2009

Sobreendeudamiento

A lo largo de estos artículos ha ido quedando clara mi posición acerca de las causas de la crisis: hemos vivido, especialmente en Estados Unidos, por encima de nuestras posibilidades, endeudándonos en exceso.

La banca, dando unas facilidades excesivas al crédito y concediendo éste indiscriminadamente, ha sido la gran culpable de la crisis. Baste recordar como hace tan solo unos meses los anuncios de créditos rápidos, sin ningún requisito y con una simple llamada de teléfono llenaban los espacios publicitarios mañana, tarde y noche. Detrás de nombres como dinero express, credifácil, Cofidis, etc. estaban los grandes bancos españoles.


Ahora bien, estoy seguro que él estaría en desacuerdo conmigo en los siguientes puntos:
  • El estado debe eliminar todo tipo de ayudas estatales a la banca, así como evitar avalar a la misma.
  • El estado debe conceder ayudas a los pequeños empresarios y consumidores que hasta ahora tenían crédito y ahora no lo tienen, así como crear empleo.
  • Incrementar los impuestos a los bancos para contribuir a resolver los problemas que ellos han creado.

Así se arreglaría el contrasentido de que el sector que ha originado, a través de varias vías, la crisis obtenga ahora los mayores beneficios mientras el resto de sectores se están hundiendo.

lunes, 2 de febrero de 2009

Ajuste inmobiliario

Existe bastante consenso en que el principal factor diferenciador de la crisis económica española con respecto a la que azota al mundo estriba en la fuerte dependencia de la economía española del sector de la construcción, del célebre ladrillo.

Ya vimos en el artículo Burbujas y lápices cómo el mecanismo económico de mercado había alejado el precio de las viviendas de la confluencia natural de oferta y demanda, es decir, cómo la especulación había hecho la vivienda un bien inaccesible para sus demandantes naturales, sólo los especuladores, alentados por la propia especulación y su escalada de precios, podían hacer frente a los precios.

Sólo veo una solución: que el precio de las viviendas retorne cuanto antes mejor a ese valor de confluencia entre oferta y demanda sin intervención de la especulación. Cuanto más se tarde en producir este ajuste, más doloroso será para la economía de todos. Claro que aquí se plantea un problema: ¿Cómo estimar este precio "lógico" de la vivienda? Difícil cuestión.

Pero podemos aportar varias aproximaciones:
  • Calcular la relación histórica entre el salario medio anual y el precio de la vivienda. El precio actual no debería andar muy lejos del histórico.
  • Aplicar al precio que tenía la vivienda hace años el IPC correspondiente a los años transcurridos. Debería, por lógica, ser parecido al anterior, descontando los incrementos de productividad.

Cuanto antes se produzca este ajuste, antes las parejas jóvenes podrán acceder a la vivienda, antes se reactivará la demanda, antes se ocuparán las viviendas ociosas que habían comprado los especuladores, antes se podrán empezar a construir nuevas viviendas, antes se podrá volver a la normalidad en el sector inmobiliario.

Cierto que esto es un ajuste económico, y como todos los ajustes económicos será doloroso para distintos sectores: los especuladores, que tendrán que asumir pérdidas, el sector bancario, que tendrá que asumir una mayor morosidad (ambos son culpables de la situación en que nos encontramos), los que, por efecto de la crisis mundial, deban vender su vivienda (éstos son inocentes totalmente de la crisis, a ellos deberían ir dirigidas las ayudas estatales)

¿Hay que dejar que sea el mercado el que haga este ajuste largo y doloroso?, ¿es preferible que los gobiernos "ayuden" al mercado"?, o bien, ¿hay que regular el precio de la vivienda?

Por otra parte, me ratifico en la necesidad de un mayor control hipotecario: prohibición de hipotecas a tipo variable para particulares y necesidad de que el estado intervenga, mediante una banca pública orientada a intereses generales, en el mercado hipotecario.

... cosas veremos...

domingo, 1 de febrero de 2009

Matrimonio

Dijo Gregorio Marañón: Casi siempre que un matrimonio se lleva bien, es porque uno de los esposos manda y el otro obedece. Lo malo (o lo bueno, depende de cómo se mire) es que, a veces, uno se cansa de obedecer, y entonces sucede lo que escribió Góngora: Déjame en paz, amor tirano, déjame en paz...

Sobre el artículo de ayer, se me olvidó la noticia más espeluznante: se teme un estallido social en Europa. Lo dicho: tormenta económica.

sábado, 31 de enero de 2009

Tormenta económica


¿Estamos ante una mera crisis o ante un cambio de modelo?

Lo único que deseo es que, sea crisis o cambio de modelo, se resuelva pacíficamente. Desgraciadamente, la historia muestra una pertinaz tendencia a la guerra en crisis o cambios de modelo anteriores, ¿habremos aprendido? No queda más remedio que estar esperanzado.

domingo, 25 de enero de 2009

Todo puede empeorar

Sabias las palabras de Obama: Si no tomamos medidas rápidas y atrevidas una situación mala podría ser dramáticamente peor. Nos recuerdan aquella frase del emperador Federico II, el Grande: Ninguna situación es tan grave que no sea susceptible de empeorar.

Grave crisis con raíces profundas: el mundo ha vivido demasiado tiempo por encima de sus posibilidades. Nadie se atreve a decirlo, ni siquiera a admitirlo pero es una gran verdad: el crecimiento tiene sus límites.

Recordemos la gráfica del artículo ¿Era previsible la crisis?... sigue la corrección...

Así pues, reconduzcamos la situación y pensemos en los límites del crecimiento.

jueves, 15 de enero de 2009

La banca contraataca

¡Vaya por Dios!, después de haber sido el gran beneficiado de las ayudas gubernamentales en todos los países para combatir la crisis, ahora resulta que el sector bancario se queja. Resulta que ahora dicen que no es que hayan cerrado el grifo del crédito, sino que no hay demanda solvente del mismo. ¿No será que hasta ahora cualquier demanda era solvente, y ahora sólo es solvente quien no necesita el crédito para nada porque ya tiene el dinero?

Así no vamos a ningún sitio. Decididamente hay que acabar con las ayudas a la banca, a las empresas, a..., hay que terminar definitivamente con las ayudas. Lo que debe hacer el estado es dar contratos, y los contratos los debe dar a los más adecuados para llevarlos a término, y punto... las empresas que no rindan deben desaparecer, si los bancos no saben dar crédito, el crédito debe darlo el estado con argumentos técnicos. Por tanto:
  1. Establecer prioridades de obra pública y de servicios sociales
  2. Conceder dicha obra pública y servicios a las empresas técnicamente mejores
  3. Así se da trabajo
  4. Crear un banco público que opere con criterios técnicos
  5. Dejar caer a las empresas ineficientes
  6. Dinamizar la economía
  7. Obligar a las empresas a cumplir los compromisos medioambientales
  8. Ello también creará nuevos puestos de trabajos
  9. Mejorar los compromisos medioambientales
  10. Socializar los beneficios y no las pérdidas, al contrario de lo que ocurre ahora

Es curioso que los bancos se sientan ahora molestos, después de cómo ha acabado la economía de casino que ellos contribuyeron a crear. Ver para creer...

jueves, 8 de enero de 2009

¿Sólo es comunista quien no puede ser capitalista?

Bueno, como sobre la guerra ya se me acaban las palabras y lo único que me da es asco, pasemos a un tema que, aunque también dramático, lo es algo menos.

La noticia es hilarante: la industria del porno de EE.UU. pide ayuda para afrontar la crisis económica. Parece que, después de a los bancos, a la industria automovilística, a los promotores inmobiliarios,..., ahora también hay que ayudar a los pornógrafos.

Es alucinante ver cómo los liberales se convierten en ultraproteccionistas por un simple cambio en la dirección del viento: que el viento sopla a favor, ultraliberales, que sopla en contra, ultraproteccionistas.

Recuerdo un chascarrillo que circulaba hace ya mucho, mucho tiempo: sólo es comunista quien no puede ser capitalista. Parece que ahora han cambiado las tornas y sólo es capitalista quien no puede ser comunista, gracioso ¿no?

También me hace gracia esta expresión que se ha puesto de moda últimamente, equiparando los términos empresario y creador de riqueza; todo mi respeto hacia los empresarios, que indudablemente ejercen una importante labor social, reconozco que crean riqueza, pero ¿acaso los trabajadores no crean también riqueza?, equiparemos pues también los términos trabajador y creador de riqueza, también es justo.

¿Quo vadis, economía?

sábado, 27 de diciembre de 2008

Alícuota

Según todos los manuales de economía y gestión la definición de acción es la que sigue: "Una acción es una parte alícuota del capital social de la empresa".

Pues bien, ¿alguien puede decirme qué diablos aporta la extraña palabra alícuota a la citada definición?, ¿qué es lo que alguien, que no sepa lo que es una acción, sacará en claro con la citada palabra?, ¿por qué nos complicamos la vida y no decimos simplemente que "una acción es una parte del capital social de la empresa."

Que nadie diga que quiere decir que las acciones son iguales porque en una empresa puede haber acciones de nominales diferentes.

¡Cómo nos gusta complicarnos la vida!

domingo, 21 de diciembre de 2008

Magia

Lo que me temía ha sucedido. Además de situar los tipos de interés al 0%, además de prestar a coste cero dinero a empresas y particulares, la Reserva Federal de los Estados Unidos ha empezado a emitir dinero a mansalva. Enhorabuena.

Así se hizo el mundo: donde no había nada... voilà, se hace el dinero. Esto es magia, y lo demás trucos de aficionados David Copperfield, que no hay dinero... pues se imprime y... ya está.

Estos señores juegan con fuego: ¿cómo retirarán el dinero cuando empiece la recuperación? ¿cómo calcularán cuánto dinero es el necesario? ¿cómo sabrán en qué momento exacto hay que drenar liquidez para evitar una hiperinflación?... demasiados riesgos, se sigue con la política especulativa que nos ha llevado al desastre.

¿Por qué no seguir la política de grandes inversiones públicas? ¿Por qué no crear primero riqueza y después imprimir el dinero que la respalde? No, se va como siempre a lo fácil: he aquí una impresora, se conecta y... voilà, aquí está el dinero.

Es bueno hacer memoria: la ascensión del nazismo y la posterior II guerra mundial tuvieron su origen en un proceso hiperinflacionario habido en Alemania entre la I y la II guerra mundial... ¿repetiremos errores?

Termino con una frase de la Wikipedia: La principal causa de hiperinflación es un aumento rápido y masivo de la cantidad de dinero que no se encuentra apoyado por crecimiento en la producción de bienes y servicios.

jueves, 18 de diciembre de 2008

Mal camino


En el artículo "Tipos de interés" decía que estoy en general de acuerdo con la mayoría de medidas tomadas contra la crisis. Como rectificar es de sabios equivocados, después de reflexionar, me veo en la obligación de realizar una rectificación.

Veamos, la mayoría de medidas tomadas van en una dirección: poner liquidez (dinero) en manos de empresas y particulares para estimular el consumo y reactivar la economía, ahora bien ¿es necesario estimular el consumo? lo de reactivar la economía ya ni me lo pregunto, asumo que es necesario.

El origen de la crisis hay que buscarlo en un exceso de crédito que ha hecho que los ciudadanos de muchos países occidentales hayan vivido por encima de sus posibilidades durante décadas (desde la era Reagan). Si el exceso de consumo está en el origen de la crisis ¿cómo saldremos de ella estimulando precisamente el consumo?

No, parece un contrasentido y... sin embargo, necesitamos estimular la economía, ¿cómo?

Pues bien, parece el momento del estado. El estado es quien puede y debe proporcionar puestos de trabajo que permitan aumentar el nivel de vida de los países de una forma armónica, equilibrada y global (no puede ser que la mayor parte de la humanidad quede fuera de esa mejora de bienestar, todos debemos participar de él) ¿cómo?

Pues realizando aquello que debe realizar: la labor social, las infraestructuras, la seguridad y defensa, la sanidad, la educación, todo ello debe ser área exclusiva del estado, que debe invertir en ellas ¿cuántos centros para discapacitados no hacen falta? ¿cuánta atención a dependientes? ¿cuánta mejora en la educación? ¿y en la sanidad? ¿cuánto que hacer en cuanto a seguridad ciudadana? ¿en cuanto a cultura?... sí, parece que es el momento del estado.

Ahora bien, el estado tiene dos grandes tareas que aprender para afrontar estas inversiones con garantías: acabar con la corrupción (el todo hiede), y aprender de la empresa privada en cuanto a buena gestión empresarial (tenemos que acabar con el modelo funcionarial burocrático dibujado en esta bitácora en varios artículos); estos dos son requisitos imprescindibles para que la inversión pública funcione; con ellos se pueden crear muchísimos puestos de trabajo y aumentar el bienestar de todos.

Naturalmente es necesario afrontar estas inversiones con recursos ¿de dónde tienen que salir? sólo hay una fuente: los impuestos. Es necesario pues reformar el sistema fiscal de un modo también global, es necesario que, de una vez por todas, pague más quien más tiene, es necesario un sistema más justo, eficaz y sencillo.

Hoy he leído la noticia de que el gobierno rebaja la fiscalidad de los banqueros y altos ejecutivos: vamos por mal camino. No, lo que hay que hacer es lo contrario: aumentar los impuestos de los que más tienen, aumentar la fiscalidad a las rentas del capital (18%) para, cuanto menos, igualarlas a las del trabajo (que pueden llegar a niveles cercanos al 50%), es necesario que las rentas del capital tributen en función de su período de generación (para evitar la especulación)...

El comunismo se derrumbó hace veinte años, el capitalismo se está derrumbando ahora. No hay que elegir entre ellos, lo necesario es hacer una síntesis hegeliana entre ambos: elegir lo mejor de los dos sistemas (ambos tienen cosas muy buenas y cosas muy malas)... Veremos cuándo un economista valiente se pone a la labor y realiza una obra que supere a "La riqueza de las naciones" y a "El capital". Hay que superar a Adam Smith (siglo XVIII) y a Carlos Marx (siglo XIX).

martes, 16 de diciembre de 2008

Tipos de interés (y 2)

Parece que ya está: los EE.UU. acaban de dejar sus tipos de interés entre el 0% y el 0,25%, en un artículo anterior ya dije que no entendía esta política, de todas formas varias reflexiones adicionales:

  • ¿Quién ahorrará? mejor consumir, para lo poco que da el ahorro.
  • De los que ahorren ¿quién invertirá? No, mejor meter el dinero en el colchón o enterrarlo en el campo.

Me temo que a los economistas se les agotan ya las ideas. Muchos no descartan la idea de una deflación, peor que la inflación porque la bajada de precios paraliza la economía, dado que siempre incentiva la espera en las decisiones de compra o inversión. El futuro puede ser apasionante...

miércoles, 26 de noviembre de 2008

Cómo resolvería la crisis


No, no tengo ninguna receta mágica. Las soluciones que voy a aportar ya están dadas por otros muchos. Soy Keynesiano y como tal, creo que es el gran momento para dinamizar la economía a través de grandes proyectos estatales que den una rentabilidad futura importante. En concreto, en España, empezaría por:
  • Modernizar e informatizar la administración de Justicia. Un lastre hasta ahora para la democracia española. Es necesario desterrar esos decimonónicos archivos repletos de legajos humedos y malolientes. Es necesario escanear toda la documentación, desterrando el papel. Para ello sólo hace falta: invertir en escáneres y poner parados a trabajar (no hace falta ni siquiera formarlos, cualquiera sirve para escanear o fotocopiar un documento). Informatizar, en definitiva, la justicia.
  • Situar la cultura española en el lugar que le corresponde, poniendo en Internet, a disposición de todos los usuarios todo el legado cultural que sea posible, completando lo más posible la wikipedia en español, traduciendo obras de otros idiomas y poniéndolas en la red.

  • Poner nuestro granito de arena en la investigación de energías alternativas, gran proyecto que Obama parece que tiene en cartera.

  • Completar nuestras necesidades en grandes infraestructuras: carreteras, puertos, aeropuertos, etc. para cubrir nuestras necesidades presentes y futuras. Siempre con una escrupulosa protección del medio ambiente y de las necesidades humanas (que no pase como con esa anciana que ha muerto después de que le expropiaran su casa y la realojaran en un piso, un poco de humanidad, señores)

  • Inversión en transporte público, que permita prescindir lo máximo posible de ese cáncer de la humanidad que es el coche...

Seguro que podríamos encontrar muchas otras inversiones semejantes que sirvieran para dinamizar la economía y poner al país en marcha. Al fin y al cabo Keynes dijo que, si era necesario, había que poner a la gente a cavar zanjas para rellenarlas después, no creo que eso sea necesario, hay muchas inversiones más rentables socialmente.

En definitiva, se trata del momento de la empresa pública, una empresa pública que debe abandonar su modelo decimonónico funcionarial, burocrático e ineficiente para avanzar en sus vertientes de: rentabilidad tanto social como económica, eficiencia, buen hacer, servicio público...

Y para todo ello, menester es acabar con cualquier atisbo de corrupción, displicencia, burocratismo, indolencia, pasotismo, etc.

Así, se puede y se debe salir de la crisis.

sábado, 15 de noviembre de 2008

Imbecilidad económica


La Oficina Nacional de Investigaciones Económicas (National Bureau of Economic Research) de Estados Unidos considera recesión cualquier decrecimiento continuado de la actividad económica durante dos o más trimestres consecutivos.


Si un país desciende su Producto Interior Bruto un 0,01% un trimestre y otro 0,01% el trimestre siguiente, este país está en recesión.


Si un país desciende su Producto Interior Bruto un 99,99% un trimestre, pero sube un 0,01% el trimestre siguiente, este país no está en recesión.


¡Imbecilidades...!

lunes, 7 de enero de 2008

El tiempo del cambio


Éste es el tiempo del cambio, el futuro se puede tocar... cantaba Miguel Ríos allá por los inicios de los ’80. El cambio sigue y se acelera a un ritmo vertiginoso. Tecnologías de la información, globalización, robótica, tarjetas inteligentes, nuevas formas de producción...y nosotros en el laberinto y ... ¿quién se ha llevado mi queso?... inmersos en la vorágine.

Ya Milton Friedman, precursor del neoliberalismo económico nos apuntaba la diferencia del siglo XX con respecto a todos los anteriores en su libro “Libertad de elegir”, “De la cuna a la tumba” se titulaba uno de sus capítulos dedicado a resaltar la uniformidad en el modo de vida de los siglos anteriores. Cierto que siempre había habido catástrofes, cataclismos que rompían un estilo de vida: pero eran eso, anormalidades en una vida pausada y poco sujeta a cambios.

Situémonos a principios del siglo XIX y pensemos en la tecnología, la filosofía, la ciencia de la época, especialmente aquellas de las que podía disponer una persona corriente. Pocas serían las diferencias con respecto a la época de los romanos. Situémonos en el tiempo actual, y pensemos en cuántas de las cosas de que disponemos no existían en 1900 ó 1950, por ejemplo. Nada de una vida de la cuna a la tumba, nada de poder vivir de rentas. El cambio, la adaptación son más necesarios que nunca en un mundo social sumido en un cambio permanente, en un cambio institucionalizado. Felices aquellos tiempos en que disponer de una renta perpetua era una garantía. Hoy nadie tiene nada asegurado, ni siquiera los ricos.

La civilización industrial, la del Taylorismo y del Fordismo han pasado a la historia. Ese trabajador oprimido por el maquinismo que tan magistralmente describió Charles Chaplin en “Tiempos modernos” ya es arcaico. La organización del trabajo ha variado de un modo sustancial comportando toda una serie de cambios sociológicos que afectan al individuo y a las estructuras sociales. El obrero que tan magníficamente representa Chaplin ya no es útil en la sociedad actual: no es flexible, no es adaptable, sólo sabe ajustar tuercas y repite el mismo gesto hasta la extenuación.

Flexibilidad y adaptabilidad son los nuevos dioses de la Nueva Economía. Flexibilidad laboral, flexibilidad en la educación, flexibilidad en las costumbres, movilidad laboral... todo menos estarse quieto. “¿Quién se ha llevado mi queso?” de Spencer Johnson es el título de un breve panfleto propagandista del nuevo credo Neoliberal. Veamos un breve fragmento de la obra (siento no tener ganas de reproducir el alarde tipográfico que resalta y refuerza las siguientes sentencias):

“El cambio es un hecho. El queso se mueve constantemente. Prevé el cambio. Permanece alerta a los movimientos del queso. Controla el cambio. Huele el queso a menudo para saber si se está enmoheciendo. Adáptate rápidamente al cambio. Cuanto antes se olvida el queso viejo, antes se disfruta del nuevo. ¡Cambia! Muévete cuando se mueva el queso. ¡Disfruta del cambio! Saborea la aventura y disfruta del nuevo queso Prepárate para cambiar rápidamente y disfrutar otra vez El queso se mueve constantemente.”


Éste es el mensaje de la Nueva Economía neoliberal. El libro no hace más que repetir hasta la saciedad este machacón mensaje: cambia, te lo pide la economía. El economicismo ha llegado a su cumbre. El homo economicus llega hasta sus últimas consecuencias, dispuesto a sacrificarlo todo: familia, sociedad, estilo de vida... en aras a la obtención de su queso. Pero... ¿quién demonios es el que nos cambia el queso de sitio?. Todo en función de la economía, pero ¿al servicio de quién o de qué está la economía?...

martes, 9 de octubre de 2007

¿Declive imperial?


Shlomo Ben Ami, uno de los analistas más agudos de la realidad del Oriente Próximo sostiene que la política exterior de EE.UU. es suicida, y que como pensaba Toynbee los derrumbes imperiales suelen venir de una política suicida.


Así, opina que de los tres poderes necesarios para mantener un imperio: el económico, el militar y el cultural, dos están siendo socavados: el militar porque se ha demostrado que los grandes ejércitos lo tienen difícil ante tácticas de guerrilla (ya lo había comprobado Napoleón en España), el económico porque son los chinos los que mantienen la economía de EE.UU. comprando sus bonos, y sólo queda el cultural.


Naturalmente, cree Ben Ami que la situación es reversible, pero a condición de cambiar de política, especialmente la política exterior.


Lo que yo discutiría es la preeminencia del poder cultural americano: es cierto que han exportado el béisbol y sus gorritas, la comida basura, la superespecialización, la televisión basura y a John Wayne, pero ¿qué hay detrás de ello? No, me parece una cultura vacía que difícilmente resistirá un embate serio.


¡Ah, se me olvidaba la democracia!, pero es que ésta ya fue inventada en la Grecia Clásica y difícilmente se puede defender con pena de muerte, guerra al terrorismo, daños colaterales, Guantánamos y demás...