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domingo, 15 de marzo de 2009

Escándalo


¿Por qué no funciona el transporte público?


¡Escándalo!

viernes, 6 de marzo de 2009

Imperio de la ley

Una de las mayores victorias en la lucha por la dignidad humana es la conquista del imperio de la ley: nadie, ningún ser humano, puede imponer su voluntad a los demás si no es bajo el sometimiento a las leyes: ni emperadores, ni reyes, ni... tienen derecho absoluto, sólo el sometimiento a la ley es el que les puede otorgar alguna autoridad.

Sin embargo dicho imperio de la ley tiene sus debilidades. El poder político es, demasiado a menudo, impune a dicho principio. Amparados en algo que quizás fue necesidad en otros tiempos, los políticos no responden personalmente de sus actuaciones políticas.

En otros tiempos, quizás esta situación estuviera justificada: demasiados poderes competían con el político, así el militar, el de la iglesia, etc. y era necesario que el político pudiera realizar su labor reformadora con una cierta inmunidad. Pero hoy en día, con el resto de poderes debilitados, si bien todavía vigentes, esta situación es un anacronismo. Hoy ponemos en manos del político unos instrumentos que, de usarse mal, pueden producir abusos de poder intolerables.

Así pues, hora es ya de que se instrumente una adecuada responsabilidad personal frente a los actos ilícitos de los políticos. Ser político no puede seguir siendo una patente de corso para cometer ilegalidades. Sólo una adecuada separación de poderes, y un control democrático del poder judicial pueden llevarnos a esta necesaria situación.

Viene a cuenta toda esta disgresión a raíz de la reciente sentencia del Tribunal Supremo que declara ilegal una actuación del ayuntamiento de Palma que permitió la construcción del Hospital de Son Espases, ¿quién responderá por dicha ilegalidad?

Sin embargo, parece que algunas actuaciones como las del juez Garzón, la fiscalía anticorrupción de Baleares, o actuaciones judiciales contra los desmanes urbanísticos van en esta vía.

Así pues: responsabilidad personal de los políticos ante actuaciones ilegales ya...

... y mientras, sigue vigente la pregunta: ¿Qué pasará con Son Dureta?...

viernes, 13 de febrero de 2009

Corrupción

Obama está teniendo verdaderos quebraderos de cabeza para conformar su equipo, cuatro de sus colaboradores le han dimitido ya, principalmente por problemas con el fisco.

Mucho hay de hipocresía en esa persecución que se hace a los políticos en Estados Unidos. No obstante, sobre la noticia se me ocurren varias reflexiones:
  • Los principales expertos sobre la cuestión no pagan impuestos, ¿quién lo hace entonces? los ricos está claro que no...
  • ¿Por qué no se hacen leyes que pueda cumplir todo el mundo? Estoy seguro que las leyes que han incumplido estos políticos eran incumplibles.
  • ¿Es lícito y moral seguir la vida de los políticos como lo hacen en Estados Unidos: su vida sexual, su moral, sus declaraciones a hacienda, si llevan los calzoncillos sucios... o sólo debemos, como en España, seguir su vida pública?
  • La corrupción es un problema generalizado en el mundo. Aquí, en nuestra querida isla, salen casos como setas.
  • Según vieja sentencia latina: La corrupción de lo mejor es lo peor.

En conclusión: hagamos leyes claras y que se puedan cumplir, que paguen impuestos los que más tienen y persigamos benévola pero implacablemente a todos los infractores, sean quienes sean; sólo así conseguiremos erradicar la corrupción, fuente inagotable de pobreza mundial.

Y mañana, hablaremos de Cupido ;-)

viernes, 30 de enero de 2009

De espías

Penoso el caso de espionaje en el seno del Partido Popular madrileño, y penoso por dos consideraciones principales:




  • Patético es el espionaje en sí, el hecho de que una persona siga a otra, indague en su vida privada, busque en sus tripas vitales, acose... , mucho más si lo hace con una falta absoluta de profesionalidad. El caso concreto de estos espías madrileños es bochornoso, a su lado, Mortadelo y Filemón son agentes secretos de primera categoría. Sus chapuzas pueden entrar a formar parte de la antología del disparate. Ya comenté en otro artículo que la seguridad debía estar bajo el poder único y legítimo del estado, cualquier seguridad privada o sectaria debería estar terminantemente prohibida por la constitución.

  • Pero ya que el espionaje, por inmoral, ilegal y fuera de toda razón que sea, ha existido, ya que existen informes (no sé porqué ahora les llaman dossieres), veamos e investiguemos lo que éstos dicen: sobre la política ronda la sospecha de la corrupción, del mal uso de caudales públicos, de enriquecimientos fulgurantes, de... En Baleares tenemos casos bochornosos como el del dinero enterrado en la caja de Colacao o el de las facturas de la funeraria abonando viajes de familiares y amigos, la construcción faraónica de obras inútiles y otras similares. Así pues, ya que existen los informes, investiguémoslos.


Lo dicho... patético...

jueves, 27 de septiembre de 2007

Corrupción e impunidad


Interesante el Índice de Corrupción Internacional que ha presentado la organización Transparency International. Desgraciadamente, la corrupción es una de las causas fundamentales del atraso económico social de la mayoría de países del mundo: prácticamente toda África, Latinoamérica, y gran parte de Asia. Dejando de lado la posible discusión sobre la metodología del estudio, se me ocurren varias reflexiones:


  • ¿Quién proteje la corrupción?, ¿acaso los dictadores de toda especie, corruptos hasta la médula, guardan los frutos de su corrupción en un calcetín? No, esas fortunas están a buen recaudo en instituciones financieras occidentales, debidamente invertidas en bonos, acciones y otros productos financieros engrasando la economía y el desarrollo que tan orgullosos nos tiene. Claro que, hasta llegar ahí, pasa por otros negocios más lucrativos como el tráfico de armas, la droga, la corrupción occidental (que también la hay),... pero, al final, siempre es blanqueado y entrado en el circuito económico convencional. Todos lo sabemos, todos lo vemos... pero, ¿quién hace algo?

  • ¿Por qué los delitos económicos son tan benévolamente tratados? En primer lugar, no se persiguen como los delitos comunes, y en segundo lugar, las penas a ellos aplicadas no son, en general, lo duras que son las aplicadas a los delitos comunes. A ello le veo una cierta explicación: las leyes sólo contemplan dos tipos de pena: la prisión y las multas lineales, ninguna de ellas es adecuada para este tipo de delitos. Pero, ¿acaso la justicia no pude evolucionar?, ¿acaso no podríamos imponer penas de trabajos sociales durante 30 años con salarios mínimos?, ¿confiscaciones de un porcentaje del patrimonio?, etc.

  • Así pues, estos delitos quedan, en su mayoría impunes. ¿A quién beneficia dicha situación?, ¿por qué no se hace nada? Dejo estas preguntas al aire.

Y al hilo de lo dicho, ¿existe alguna pena más anacrónica e injusta que una multa? Veamos, 6.000 € por un delito no es la misma pena para alguien sin patrimonio y que cobre el salario mínimo que para el principal ejecutivo de una multinacional. ¿Es justo, pues, que a delitos iguales impongamos penas distintas? Hora es ya de que mejoremos el sistema, mediante multas proporcionales a la renta y patrimonio del delincuente.


Por cierto, hoy me han dicho que soy muy negativo y que ya es hora de que hable bien de algo pero... es que hay tantas cosas maravillosas en el mundo que me cuesta decidirme... pero, bueno, procuraré ensalzar algo.


domingo, 19 de agosto de 2007

Receta para hacerse millonario


Bien, vamos, al estilo de estos libros de autoayuda que tanto proliferan últimamente en las estanterías de nuestras librerías, a dar unos cuantos consejos para que ustedes puedan hacerse con un sustancioso capital. Sólo un consejo preliminar: abandonen absurdos escrúpulos de conciencia. Los grandes hombres (algunos grandes hombres) han conseguido abandonarlos. Quizá tenía razón el inmortal Balzac: "Detrás de toda gran fortuna hay un crímen". Vamos pues con los consejos:




  1. Hágase político. Diga que el servicio público es su prioridad y la única razón de su existencia, pero aproveche para pulular por Ayuntamientos, Diputaciones, Gobiernos, Consejos, y demás centros de poder. Recopile información, haga amigos (aunque los odie), sonría, vístase pulcra y elegantemente. Corbata imprescindible. Recuerde: información, información, información y amigos, amigos, amigos. Aquí se empiezan a cocer importantes negocios.


  2. Tome decisiones que favorezcan el negocio: que hay un hospital bien situado, cerca de un gran parque, con buenas vistas, en un entorno privilegiado,... un hospital que, por poner un ejemplo, se llame Son Dureta, déjelo caer, niéguele cualquier mantenimiento, haga que luzca sucio e incómodo, satúrelo de pacientes que se sientan maltratados. El hospital empezará a declinar, a parecerse a la Casa Usher del fantástico Edgar Allan Poe.


  3. Diga que es imposible ya reformar el hospital, que las obras serán una incomodidad para los pacientes, y tome la decisión de construir un nuevo hospital en otra parte. Haga del nuevo hospital un centro de desarrollo urbanístico, construya equipamientos, viviendas, residencias de ancianos, etc. alrededor del mismo. Verá como las comisiones empezarán a acudir raudas a sus bolsillos.


  4. Ahora viene la jugada maestra: una vez construido y en funcionamiento el nuevo hospital, convenza a la gente de la inutilidad de las viejas instalaciones. Díga que su afán es el servicio público y dedique una pequeña parte de su superficie a parque (hay que cubrir las apariencias). Al fin y al cabo, no hace falta mucha porque ya hemos dicho que estaba al lado del parque de Bellver (¿o no lo habíamos dicho?).


  5. Remate la faena recalificando el resto de terrenos para la construcción de viviendas de "alto standing"; construya al lado centros comerciales y de ocio donde los ricos habitantes de las nuevas viviendas puedan gastar sus dineros.


  6. Una buena comisión en cada operación de intermediación y algún negocio directo (si bien es conveniente que se haga a través de testaferros) asegurarán que sus bolsillos se llenen de dinero caliente que podrán dedicar a otros negocios.

Recuerde que esta receta constituye únicamente un ejemplo. Su imaginación le permitirá encontrar múltiples ejemplos semejantes: la destrucción y reconstrucción de un barrio entero, la construcción de carreteras y autopistas (copando previamente los negocios auxiliares: canteras, transportes, maquinaria...), etc. Zola nos ofrece buenos ejemplos.


Y recuerde también que todos estos proyectos sólo tienen un único objetivo: el interés general, por supuesto, una buena atención sanitaria, una buena infraestructura de transportes que haga que se reduzcan los accidentes, etc. El hecho, totalmente accesorio, de que usted se llene de oro los bolsillos es un efecto colateral, sin más importancia para el interés general.


Y no se preocupe, que estos hechos no se van a agravar a raiz de la publicación de esta humilde receta, vienen ya siendo práctica habitual en nuestras sociedades.


Seguiremos reflexionando...