domingo, 30 de septiembre de 2007

África (y 2)


Interesante y provocadora la propuesta que hace Wole Soyinka: por cada cayuco con inmigrantes a Europa, enviemos a África uno con europeos emprendedores. No estoy totalmente de acuerdo, pero casi:

  • Abramos nuestras universidades y bequemos a jóvenes africanos.

  • Invirtamos en el continente.

  • Luchemos contra el racismo.

  • Ahoguemos financieramente a los dictadores del continente. No más cuentas en Suiza.

No lo necesitan los africanos. Lo necesitan Europa y el resto del mundo.


sábado, 29 de septiembre de 2007

Shakespeare, ¿predestinación o libertad?



Dice Shakespeare en Romeo y Julieta: "Lo que ha de ser, será.", pero surge mi duda, ¿será porque ha de ser, o ha de ser porque será?


Me inclino por el ha de ser porque será, no creo en la predestinación del será porque ha de ser, sino en la libertad.


... seguiremos...

viernes, 28 de septiembre de 2007

En positivo

Como lo prometido es deuda, pongámonos en positivo. Ahí va un fragmento literario:

"¡Qué bella eres, amada mía, qué bella eres! Palomas son tus ojos a través de tu velo; tu melena, cual rebaño de cabras, que ondulan por el monte Galaad.
Tus dientes, un rebaño de ovejas de esquileo que salen de bañarse: todas tienen mellizas, y entre ellas no hay estéril.
Tus labios, una cinta de escarlata, tu hablar, encantador. Tus mejillas, como cortes de granada a través de tu velo.
Tu cuello, la torre de David, erigida para trofeos: mil escudos penden de ella, todos paveses de valientes.
Tus dos pechos, cual dos crías mellizas de gacela, que pacen entre lirios.
Antes que sople la brisa del día, y se huyan las sombras, me iré al monte de la mirra, a la colina del incienso.
¡Toda hermosa eres, amada mía, no hay tacha en ti!
Ven del Líbano, novia mía, ven del Líbano, vente. Otea desde la cumbre del Amaná, desde la cumbre del Sanir y del Hermón, desde las guaridas de leones, desde los montes de leopardos.
Me robaste el corazón, hermana mía, novia, me robaste el corazón con una mirada tuya, con una vuelta de tu collar.
¡Qué hermosos tus amores, hermosa mía, novia! ¡Qué sabrosos tus amores! ¡más que el vino! ¡Y la fragancia de tus perfumes, más que todos los bálsamos!
Miel virgen destilan tus labios, novia mía. Hay miel y leche debajo de tu lengua; y la fragancia de tus vestidos, como la fragancia del Líbano.
Huerto eres cerrado, hermana mía, novia, huerto cerrado, fuente sellada.
Tus brotes, un paraíso de granados, con frutos exquisitos:
nardo y azafrán, caña aromática y canela, con todos los árboles de incienso, mirra y áloe, con los mejores bálsamos.
¡Fuente de los huertos, pozo de aguas vivas, corrientes que del Líbano fluyen!
¡Levántate, cierzo, ábrego, ven! ¡Soplad en mi huerto, que exhale sus aromas! ¡Entre mi amado en su huerto y coma sus frutos exquisitos!
Ya he entrado en mi huerto, hermana mía, novia; he tomado mi mirra con mi bálsamo, he comido mi miel con mi panal, he bebido mi vino con mi leche. ¡Comed, amigos, bebed, oh queridos, embriagaos!
Yo dormía, pero mi corazón velaba. ¡La voz de mi amado que llama!: ¡Abreme, hermana mía, amiga mía, paloma mía, mi perfecta! Que mi cabeza está cubierta de rocío y mis bucles del relente de la noche.
Me he quitado mi túnica, ¿cómo ponérmela de nuevo? He lavado mis pies, ¿cómo volver a mancharlos?
¡Mi amado metió la mano por la hendedura; y por él se estremecieron mis entrañas.
Me levanté para abrir a mi amado, y mis manos destilaron mirra, mirra fluida mis dedos, en el pestillo de la cerradura.
Abrí a mi amado, pero mi amado se había ido de largo. El alma se me salió a su huída. Le busqué y no le hallé, le llamé, y no me repondió.
Me encontraron los centinelas, los que hacen la ronda en la ciudad. Me golpearon, me hirieron, me quitaron de encima mi chal los guardias de las murallas.
Yo os conjuro, hijas de Jerusalén, si encontráis a mi amado, ¿qué le habéis de anunciar? Que enferma estoy de amor.
¿Qué distingue a tu amado de los otros, oh la más bella de las mujeres? ¿Qué distingue a tu amado de los otros, para que así nos conjures?
Mi amado es fúlgido y rubio, distinguido entre diez mil.
Su cabeza es oro, oro puro; sus guedejas, racimos de palmera, negras como el cuervo.
Sus ojos como palomas junto a arroyos de agua, bañándose en leche, posadas junto a un estanque.
Sus mejillas, eras de balsameras, macizos de perfumes. Sus labios son lirios que destilan mirra fluida.
Sus manos, aros de oro, engastados de piedras de Tarsis. Su vientre, de pulido marfil, recubierto de zafiros.
Sus piernas, columnas de alabastro, asentadas en basas de oro puro. Su porte es como el Líbano, esbelto cual los cedros.
Su paladar, dulcísimo, y todo él, un encanto. Así es mi amado, así mi amigo, hijas de Jerusalén."
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Cantar de los cantares, capítulos 4 y 5, libro incluído en la Biblia.
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No, en serio, hay muchas cosas buenas, en televisión (que tanto he criticado), en La 2, más o menos a las 8 de la mañana están haciendo dos estupendas series para niños "Little Einsteins" y "Clifford". Sólo es un ejemplo entre muchos.
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Pero bueno... seguiremos con nuestras críticas...



jueves, 27 de septiembre de 2007

Corrupción e impunidad


Interesante el Índice de Corrupción Internacional que ha presentado la organización Transparency International. Desgraciadamente, la corrupción es una de las causas fundamentales del atraso económico social de la mayoría de países del mundo: prácticamente toda África, Latinoamérica, y gran parte de Asia. Dejando de lado la posible discusión sobre la metodología del estudio, se me ocurren varias reflexiones:


  • ¿Quién proteje la corrupción?, ¿acaso los dictadores de toda especie, corruptos hasta la médula, guardan los frutos de su corrupción en un calcetín? No, esas fortunas están a buen recaudo en instituciones financieras occidentales, debidamente invertidas en bonos, acciones y otros productos financieros engrasando la economía y el desarrollo que tan orgullosos nos tiene. Claro que, hasta llegar ahí, pasa por otros negocios más lucrativos como el tráfico de armas, la droga, la corrupción occidental (que también la hay),... pero, al final, siempre es blanqueado y entrado en el circuito económico convencional. Todos lo sabemos, todos lo vemos... pero, ¿quién hace algo?

  • ¿Por qué los delitos económicos son tan benévolamente tratados? En primer lugar, no se persiguen como los delitos comunes, y en segundo lugar, las penas a ellos aplicadas no son, en general, lo duras que son las aplicadas a los delitos comunes. A ello le veo una cierta explicación: las leyes sólo contemplan dos tipos de pena: la prisión y las multas lineales, ninguna de ellas es adecuada para este tipo de delitos. Pero, ¿acaso la justicia no pude evolucionar?, ¿acaso no podríamos imponer penas de trabajos sociales durante 30 años con salarios mínimos?, ¿confiscaciones de un porcentaje del patrimonio?, etc.

  • Así pues, estos delitos quedan, en su mayoría impunes. ¿A quién beneficia dicha situación?, ¿por qué no se hace nada? Dejo estas preguntas al aire.

Y al hilo de lo dicho, ¿existe alguna pena más anacrónica e injusta que una multa? Veamos, 6.000 € por un delito no es la misma pena para alguien sin patrimonio y que cobre el salario mínimo que para el principal ejecutivo de una multinacional. ¿Es justo, pues, que a delitos iguales impongamos penas distintas? Hora es ya de que mejoremos el sistema, mediante multas proporcionales a la renta y patrimonio del delincuente.


Por cierto, hoy me han dicho que soy muy negativo y que ya es hora de que hable bien de algo pero... es que hay tantas cosas maravillosas en el mundo que me cuesta decidirme... pero, bueno, procuraré ensalzar algo.


miércoles, 26 de septiembre de 2007

Circo romano


¿Qué os parece el circo romano con sus gladiadores, sus combates a muerte, sus cristianos devorados por leones, etc.? Seguramente una de las respuestas más diplomáticas a dicha pregunta sería la de que es una actividad bárbara, indigna de un pueblo civilizado.


Pues bien, espero que dentro de unos años (los menos posible) la misma reacción se produzca a la pregunta de ¿qué os parece la televisión que se veía en el año 2.007?. En caso contrario, me temo que pronto podremos "disfrutar" de nuevo del espectáculo de gladiadores en combates a muerte.


Y es que el panorama que ofrece la televisión es patético: cámaras y supuestos periodistas persiguiendo a un violador que ha cumplido condena, a sus tíos (¿qué delito han cometido ellos?), asustando a los vecinos,... Vaya, creía que en un estado democrático, sólo la policía y sólo en caso de que el expresidiario supusiera realmente un peligro podía realizar una función de seguimiento a una persona libre. Lo de los tíos es ya de juzgado de guardia. Pero éste es sólo un ejemplo de lo visto ayer, cada día asitimos a decenas de casos semejantes. Se expone impunemente a un público pasivo a un espectáculo indigno y degradante, se provocan conductas inapropiadas,... y todo en la más absoluta impunidad.


Se desnudan las intimidades, se exponen las miserias, se violan todos los códigos ético-morales... a todas horas, en todas las cadenas. Se alarma a la ciudadanía, se incentivan los bajos instintos, se hace alarde de la ignorancia, del insulto, del desprecio a la dignidad, se insulta a la inteligencia, se muestra lo grosero, soez y degradante, ... y admito que mi argumento podría ser replicado si dichos programas aportaran algo, no sé, un destello de brillantez, algo de humor, de crítica social, de originalidad, de inteligencia, pero es que no aportan absolutamente nada.


Y todo ello, no sólo desde un servicio público, sino desde una televisión pública, y, mientras, ni el gobierno, ni el parlamento, ni el poder judicial, ni la prensa... ningún poder hace absolutamente nada. Nos merecemos volver al circo romano.


Ejemplos de programas que entran en las conductas aquí indicadas. Bueno, a botepronto, y sin pretender ser exhaustivo: Por la mañana, El programa de A.R., Aquí hay tomate, Está pasando, A 3 bandas, El diario de Patricia, España directo, ¿Dónde vas corazón?, La noria, Gran Hermano, ...


Y los concursos, ¿qué decir de los concursos?, ya hablamos de ¿Sabes más que un niño de primaria?. Pero es que hay otro que es genial: Jeopardy. Parte de una idea escalofriante por su brillantez: ya que todos los concursos consisten en responder preguntas, seamos originales y hagamos uno que dé respuestas y consista en encontrarles preguntas. Bien, hasta aquí ningún reparo, pero es que así nos enteramos que a la pregunta ¿qué es Italia? podemos responder: Venecia está al norte y Nápoles al sur. Con lo cual hallamos una brillantísima definición de Italia. Es sólo un ejemplo reciente, pero ved el programa y os encontraréis con múltiples ejemplos similarmente risibles.


¿Y la publicidad? ya hemos hablado de ella.


Definitivamente, espero que tardemos poco en considerar la televisión actual como un circo romano. Lo malo es que empeora.

martes, 25 de septiembre de 2007

De publicidad y pestañas


Vaya, parece que a L'Oréal le han pillao con el carrito del helao. Al parecer, anunciando un producto que supuestamente aumentaba las pestañas en más de un 60% enseñaban a una Penélope Cruz con unas pestañas inacabables... pero postizas.

Pero, ¿son éstas las únicas pestañas postizas de nuestra publicidad?, ¿acaso no se dice de un producto que ayuda a acabar con el colesterol y se ve perfectamente cómo elimina el colesterol de una vena?, ¿acaso esas imágenes no son postizas?, ¿acaso otro producto, un polivitamínico, no dice que ayuda a adelgazar porque en su composición lleva té verde?, ¿algún científico lo avala?, ¿acaso no vemos cómo los productos de limpieza quitan la grasa sin ningún esfuerzo?, ¿acaso los coches no nos dan la felicidad?, ¿acaso no vemos a los juguetes realizar acrobacias irrealizables?,..., ¿para qué seguir? lo difícil, lo realmente difícil es no encontrar pestañas postizas en un anuncio. ¡Acabemos con todas las pestañas!

La solución adoptada es ridícula: unas letritas en la parte inferior que indican que las pestañas son inserciones. Claro que así también nos colocan préstamos a más del 20% de interés anual, suscripciones de servicios a un determinado precio (durante los tres primeros meses, aclara un texto microbiano que no se ve ni con microscopio electrónico y que pasa a una velocidad próxima a la de la luz), pilas que duran más que las otras (las de una tecnología prehistórica, aclara un texto lo más inadvertible que se puede), etc.

Definitivamente, es toda la publicidad la que precisa un buen repaso de pestañas... o poner antes un cartelito que advierta que todo es ficción, y cualquier parecido con la realidad, pura coincidencia.

Y mientras, el metro de Palma vuelve a inundarse, sin comentarios, en Barcelona rehacen un muro derruido para volver a derruirlo (y no es un trabalenguas), sin comentarios, en Irán no hay homosexuales, sin comentarios...

Y sigue la vida...

lunes, 24 de septiembre de 2007

¿Quedaba alguna duda?


Irak... meterse en guerras, ¿para qué? Bueno, si analizamos la historia, veremos que la mayoría de las guerras han tenido un móvil económico. Ésta no es una excepción, ya lo ha dicho hasta Allan Greenspan. Pero, ¿a alguien le quedaba alguna duda? El petróleo puede ser una bendición... o la ruina.


Y, ¿qué se ha conseguido? Al contrario de lo que nos prometieron, se ha desestabilizado más una región ya de por sí inestable. Y ahora occidente está con el agua al cuello: Hoy han muerto dos soldados españoles en Afganistán, en Irak ha surgido un semillero de terroristas, Irán está en el punto de mira, Palestina se divide, Arabia Saudí, Pakistán y otros países del área están pendientes de sus respectivas dictaduras... no se atisba solución...


¿Qué ha hecho mal Occidente en la región? La pregunta está mal formulada, pues, ¿qué ha hecho bien? desde el siglo XIX, el del colonialismo, desde el fin del Imperio Otomano, la región ha sido objeto de decisiones absurdas: desde fronteras arbitrarias hasta la imposición, sin la menor negociación, del estado de Israel.


No, más de dos siglos de errores no se corrigen fácilmente... a mí, personalmente, sólo se me ocurre una solución: el progreso económico cultural de estos países... pero cada acción va en contra de dicha solución, ya veremos, pero veo la situación difícil.


Y una pregunta, ¿es la guerra una solución al terrorismo?, ¿bombardear una ciudad una solución para atajar a un... (dejo el calificativo al criterio del lector) que quiere poner una bomba o estrellar un avión?, ¿masacrar a una población una solución para encontrar a un terrorista?... nuestro amigo Aznar sigue empeñado en que sí.


¿Qué os parece?

jueves, 20 de septiembre de 2007

Baku

Bueno, henos aquí de nuevo, recién regresados de Baku (ciudad de mi mujer), capital de Azerbaiyán (antigua URSS). Preciosa ciudad a orillas del mar Caspio.

La verdad es que es una ciudad apasionante. La primera vez que fui, en 2.001, encontré una ciudad que era una sombra de su pasado. Con más de un millón de refugiados por el conflicto de Nagorno-Karabaj, con una economía hundida totalmente, con un estado desmantelado, sólo el esplendor de sus edificios casi en ruinas atestiguaban un pasado próspero.

Ahora he encontrado una ciudad con un dinamismo económico que no había visto en mi vida. La economía del país crece cerca del 50% anual. Surgen edificios por doquier. Los negocios proliferan por todas partes. Se huele el dinero... ¡lo que puede el pretróleo! Pero el lado oscuro de este progreso es el caos: el estado se está construyendo, la especulación y la corrupción imperan, el capitalismo es salvaje, la seguridad social no existe, medran los que se pueden mover bien en este mundo, sufren los de siempre (pensionistas, jubilados, desamparados, etc que no pueden moverse en la inflación.)... en una palabra, que el paso de un estado comunista a un estado capitalista se ha hecho fatal, como en todo el mundo, ¿quién es el culpable?

Empresas españolas en Baku: Sólo he visto Mango y Gallina Blanca... hay que ver si los empresarios españoles se mueven un poco más y huelen, por lo menos, el petróleo.

Por cierto, que navegando por Internet he visto que la mayoría de informaciones acerca de Azerbaiyán son muy tendenciosas: se ve como un país integrista musulmán, violento, enquistado en el conflicto... yo, la verdad, es que no he visto nada de esto. Baku me ha parecido una ciudad tranquila, cosmopolita, moderna y un ejemplo de que un país musulmán puede ser tan tolerante y abierto como cualquier otro.

Lo que pasa es que hay un conflicto con Armenia (que tiene invadido parte del territorio de Azerbaiyán). No voy a ser yo el que caiga en la tentación de hacer una propaganda burda del punto de vista azerí, pero sí decir que, cuando hay un conflicto, hay que ir con mucho cuidado en tener sólo una versión.

Nota: el enlace en la wikipedia con Armenia es un ejemplo de lo que es un artículo tendencioso, indigno de figurar en una enciclopedia.

lunes, 3 de septiembre de 2007

Tarjetas, tarjetas, tarjetas...

Haga una prueba, saque su cartera, ¿cuántas tarjetas lleva? la de crédito (muchos llevarán varias y algunos muchas), la de fidelidad del supermercado, la de la gasolinera, la del teléfono móvil, el DNI (que tiene el tamaño de una tarjeta), el carnet de conducir (lo mismo), la de los cines.... repito, ¿cuántas lleva? pocos, muy pocos no llevarán ninguna, algunos entre una y cinco, muchos entre cinco y quince y otros más de quince. Y digo yo: ¿no cabría la información de todas estas tarjetas en una sola?, ¿no existe tecnología para conseguirlo? o se trata de que el capitalismo se trata de un sistema muy ineficiente a la hora de unificar y estandarizar. Enchufes mil, videos Betamax, 2.000 y VHS, Blue ray y HD DVD, tarjetas a cientos, accesorios de un aparato que no funcionan en otro, ... Definitivamente, ahí no importan las necesidades de los consumidores. No es un problema muy importante (especialmente comparado con otros aquí tratados), pero fastidia.
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Bueno, este blog quedará unos veinte días en blanco. Reflexionaremos, y en veinte días lo plasmaremos. Hasta entonces,
Salud y suerte.
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Hasta pronto.

domingo, 2 de septiembre de 2007

La mentira


Volvamos al tema que ya reflejé en la segunda parte del artículo titulado Literatura debe ser libertad. En él se demostraba una mentira, una mentira que, como todas las mentiras, puede tener sus efectos. Unos niños contestan, acertadamente en la mayoría de los casos, unas estúpidas preguntas en un programa de televisión. ¿A alguien se le ha ocurrido pensar en los sentimientos de los niños que vean el programa?, ¿qué pensarán al compararse con esos supuestos genios? Y, mientras tanto, los fiscales y los jueces preocupados persiguiendo a El Jueves.



En fin, la mentira, la mentira omnipresente en nuestra sociedad. Miente toda la publicidad, ¿alguien se ha preocupado en calcular el número de mentiras por minuto que tenemos que tragarnos en los espacios publicitarios? Mienten los políticos, pero, claro, de eso ya nos advirtió Tierno Galván. Mienten las encuestas, en este blog hay una que demuestra que el 100% está en contra del canon digital. El 100% de 3 naturalmente. Mienten los porcentajes, ¿alguien ha pensado en las extrañas propiedades que tienen los porcentajes?. Mienten las estadísticas, ¿acaso alguien cree en el IPC?, ¿acaso no lo desmienten nuestros bolsillos?. Mienten los periódicos (no he podido enlazar nada aquí porque unos hablan de las mentiras de los otros y los otros de las de los unos), por ignorancia o por malicia. Miento hasta yo...



Ante tanta mentira, es imprescindible la educación en el sentido crítico, en la capacidad de duda. Es fundamental que nos eduquen, como dice Ferrán Monegal en tener la boca pequeña, para no tener que comulgar con ruedas de molino. Los niños tienen que aprender a dudar... hasta de su profesor.

sábado, 1 de septiembre de 2007

Líbido, represión, poder

De las noticias de los últimos días, me gustaría comentar la siguiente: El senador Larry Craig dimitirá por un escándalo sexual. Parece ser que un senador americano (mejor dicho, de EE.UU.) se insinuó en un baño público a un policía y terminó en la cárcel. Casualmente, el senador era conservador. Larry Craig (siento que el artículo esté en inglés) fue muy crítico con los escándalos sexuales de Clinton. La unión conservadora americana le puntuó con 96 puntos sobre 100 y estuvo en contra totalmente de los matrimonios homosexuales.


En estos días en que la teoría psicoanalítica de Freud está desprestigiada por acientífica (¿acaso el conductismo es mucho más científico?) me gustaría reivindicarla y aprovechar para aconsejar una lectura de los libros de Freud, se descubrirá a un autor claro, apasionado, vigente y, sobre todo, con una calidad literaria envidiable. Así pues aprovecharé la noticia para analizar los términos de líbido y represión y vincularlos al ejercicio del poder.


Simplificando muchísimo a Freud podríamos decir que él distingue en el hombre dos instancias, el super-yo, dominado por la cultura y las convenciones, y el ello, dominado por los instintos primarios, fundamentalmente la líbido, ambos están cercando al yo. El ello intenta llevar al hombre a la satisfacción de sus necesidades instintivas, lo que llevaría a la destrucción de la sociedad, allí interviene el super-yo, mediante fenómenos de represión, que se manifiestan en distintas formas (actos fallidos, sueños, neurosis, ¿poder?, etc.). Por favor, esto es solo una nota breve y en ningún momento intenta abarcar ni hacer comprender a Freud, para eso leed Introducción al psicoanálisis de Freud.


Bien, resulta curioso cómo las personas en las cuales las pulsiones instintivas son más intensas, y en consecuencia más tienen necesidad de represión, más intentan aplicar el mismo método a los demás. Así la represión se convierte en su modo de actuar ante los demás. Al mismo tiempo, estos individuos tienen una curiosa obsesión por el poder, por un poder absoluto y represivo. Sin embargo, en su vida íntima no pueden evitar que estas pulsiones instintivas se desaten y les causen una disociación manifiesta entre su vida pública y su vida privada.


Hay que huir de tales personas como de la peste. La historia está repleta de ellos. Quizá el caso más estudiado sea el de Edgar Hoover, fundador y director del FBI entre 1.924 y 1.972, cuando murió. Pero casi todos los tiranos y dictadores, especialmente los más represivos podrían ser estudiados desde una óptica freudiana. ¿Acaso Hitler, Franco, Mao, etc. no tenían aspectos inquietantes en sus vidas privadas?


...seguiremos reflexionando.

viernes, 31 de agosto de 2007

Literatura debe ser libertad

Ayer tuve que hacer unas pequeñas compras en unos conocidos grandes almacenes. Fisgando un poco por ellos llegué a la última planta, donde tienen las oportunidades. Había allí una gran exposición de libros de texto. Me recordó lo mal que lo pasaba de niño en estos últimos días de agosto, cuando ya todo huele al retorno a las clases. También me recordó la ínfima calidad que tenían los libros de texto de mi época, supongo que debe seguir igual. Al fin y al cabo es un negocio, y ya se sabe, los niños no son muy exigentes con los libros de texto.


Pero llegué a una estantería curiosa, en ella estaban expuestas varias obras de literatura, recuerdo ahora La colmena, La Regenta, La Celestina, Rimas y Leyendas de Bécquer, y había algunos más parecidos. Supuse que serían los libros de lectura obligatoria en las escuelas.


Varias consideraciones:


  • ¿Por qué son todos libros de autores nacionales?, recuerdo que yo tuve incontables clases de literatura española, pero ninguna de literatura universal, ¿acaso Shakespeare, Balzac, Dostoievski, Dickens, Stevenson, etc. no tienen ninguna importancia?, ¿Por qué esta separación?, ¿acaso la literatura no es literatura venga de donde venga?

  • ¿Todavía sigue la aberrante costumbre de las lecturas obligatorias? Recuerdo que me hicieron leer el Quijote con trece o catorce años, se me indigestó, y de hecho tardé mucho más de lo que debía en cogerle el gusto a esa obra maestra indiscutible, pero a la edad que corresponde. Me parece que La Regenta para un chico no es la lectura que yo le recomendaría para iniciarle en la literatura.

  • ¿Por qué no había ninguna obra de Julio Verne, Emilio Salgari, Mark Twain, R.L. Stevenson, etc.? Obras que han despertado en tantos y tantos jóvenes la pasión por la lectura y les han llevado de ahí al infinito de las profundidades literarias.

  • ¿Por qué tiene que haber una lectura obligada?, ¿por qué no dejar que el niño o adolescente elija entre un listado de, pongamos 500 libros (por poner un número)?, un curso excelente podría consistir en dar las directrices para que el chaval pudiera elegir entre tantas obras con conocimiento de causa, y seguro que así sacaría provecho de la cultura.

Ya lo dije en el artículo sobre la vía regia al aprendizaje, es imprescindible un cambio radical en la educación; una educación que interese al niño, que le eduque para la libertad y con libertad (regulada, naturalmente), que le apasione, que tenga en cuenta las nuevas tecnologías, etc.


Abundando en el tema de la educación, debo confesar que ayer quedé estupefacto, anonadado, conmocionado, en estado prácticamente de shock. Me habían quitado El ojo público del ciudadano de su franja horaria y lo habían pasado a las 12:30 de la noche (¿censura?, ¿share?, ¿gusto por el insomnio?, en fin), así pues, rondando por los distintos canales recalé en un programa de Antena 3 titulado "¿Sabes más que un niño de primaria?"


Bien, el programa estaba presentado por el simpático de Ramón García, y consiste en hacer preguntas de primaria a un grupo de alumnos y a una persona mayor para ver quién sale más airosa del trance. Bueno... no era gran cosa pero era de lo poco que se podía ver. Era sospechoso que los niños (algo repipís, todo hay que decirlo) acertaban prácticamente todas las preguntas, pero bueno, pensé que la educación había mejorado desde mi época. Se sabían perfectamente el número de escaños del parlamento español, quién fue el autor de la versión más conocida de La Cenicienta, de dónde son los Pacenses y preguntas de esta índole, bien...


Pero, y ahí llega mi conmoción, Ramón García anuncia una pregunta de anatomía de primero. Sale la pregunta en pantalla y leo: la pera..., horror, empecé a pensar en dónde estaba la dichosa pera. Si hubiera sido la nuez habría sido fácil, pero la pera... quizá en la anatomía femenina, pensé. Pero seguí leyendo y la pregunta entera que aparecía en pantalla era: La pera es una fruta de... y Ramón García aclaró: "hay que indicar de qué estación es la pera". Rápidamente acudí al diccionario de la Real Academia Española, ¿habrían cambiado la definición de anatomía?, pero no, me encontré con lo siguiente:


1. f. Estudio de la estructura, situación y relaciones de las diferentes partes del cuerpo de los animales o de las plantas.
2. f. Biol. Disección o separación artificiosa de las partes del cuerpo de un animal o de una planta.
3. f. Esc. y Pint. Disposición, tamaño, forma y sitio de los miembros externos que componen el cuerpo humano o el de los animales.
4. f. p. us. Análisis, examen minucioso de algo.
5. f. p. us. Esqueleto, y, por ext., persona flaca.


Vaya, la definición es algo más amplia de lo que me esperaba, pero que saber la estación en la que maduran las peras sea un tema de anatomía está bastante más allá de esta definición. Será una pregunta de naturales, de biología, de botánica,... pero, ¿de anatomía?.


Bueno, la concursante indica que de verano, pero Ramón García le hace algunas ironías, miran la contestación de una de las niñas y pone invierno. Ramón le pide a la concursante si no tiene una respuesta mejor, ¿primavera? contesta la concursante tímidamente.


A estas alturas yo ya estaba alucinado. Mi padre acababa de recoger dos bolsas de peras de unos perales que tengo en Esporles (era 30 de Agosto en el hemisferio norte, verano pues). Que yo no sepa cuándo maduran las peras no me importa mucho, reconozco que hay muchísimos frutos que no sé cuándo maduran, pero que no lo sepan mis perales es algo que me mosquea bastante más. Por otra parte, en los supermercados se ven estos días muchas peras, pero bueno, cierto es que hay invernaderos.


Se descubren las respuestas de los otros niños (unos cinco) y todos han contestado unánimemente (y sin copiarse) invierno. Ramón anuncia la respuesta correcta y ésta es ¡cómo no! Invierno.


Aquí ya estoy al borde del shock, acudo a internet y me instruyo sobre anatomía, peras y perales. Veamos cuándo se efectúa la recolección de las peras en sus distintas variedades:



  • Blanquilla: recolección agosto-septiembre, también se llama Blanca de Aranjuez y pera de agua.

  • Ercolini: recolección temprana junio-septiembre.

  • Limonera:: julio-agosto

  • Buen Cristiano William's: agosto-septiembre.

  • Conferencia: agosto-octubre.

  • Buena Luisa de Arranches: septiembre-octubre.

  • Decana de los Comicios: octubre.

  • Bartlett: julio-agosto, variante Red Bartlett de color rojizo.

  • Passacressana: diciembre.

  • De Roma: octubre.

Vaya, hay una variedad de invierno, el resto o son de verano o de otoño, ¿seguro?, ¿no habré cogido una página argentina?, esto induciría a error, pero no, parece que el autor de la página es de Cádiz. Claro que a estas alturas de la película yo ya no estoy seguro de nada. Consulto otras páginas con el mismo resultado.


Querida concursante, de todas formas, y dudando de todo, yo impugnaría el concurso, al fin y al cabo se está jugando sus cuartos. Y como conclusión, qué bajo es el nivel de la televisión, hasta en un concurso que debería contar con asesores, con equipo pedagógico, etc. meten la pata hasta el... Por no hablar de la mentira que se destapa de que los niños respondan correctamente todas las preguntas, claro, les habrán chivado las respuestas antes, como la de las peras...


En fin, lo que hay que ver. Doy fe de la absoluta veracidad de lo contado, sé que es increíble, pero cierto.

jueves, 30 de agosto de 2007

Síndrome de la hoja en blanco

Aquí me tenéis, ante un recuadro que me coloca google completamente en blanco. Algo habrá que hacer con él. Hoy Bush no ha tenido la delicadeza de deleitarnos con ninguna perla. No hay, tampoco, ninguna noticia que me haya impresionado excesivamente. Ningún estudio de una Universidad Americana, de los que tanto abundan, que descubra que el hombre teme a la muerte. En fin, que estoy con el síndrome de la hoja en blanco. Así que, como Rafael, no tengo mucho que decir. Cambiaré pues mi identidad.

Aquí XLIZ759, explorador espacial en el planeta llamado tierra. Ayer se produjeron en el país llamado España dos acontecimientos extraordinarios. Tendré que realizar una investigación exhaustiva sobre ellos.

Dos grandes personajes fallecieron. Dos personas a los que los noticiarios dedicaron prácticamente todo su tiempo. Unos programas vespertinos que se dedican en exclusiva a los grandes personajes también estuvieron colapsados y conmocionados por los fallecimientos.


Uno era una gran persona. Consiguió que facciones enfrentadas de una ciudad se abrazaran y entonaran juntos cánticos de gloria, de honda significación popular, del tipo: "Puerta, amigo, Sevilla está contigo" y "Sevillista seré hasta la muerte" (tengo que profundizar todavía en los matices de estas grandes expresiones, pues no sé porqué, creo que se me escapa algo de su filosofía profunda).

Parece ser que su profesión era de una alta utilidad social. Se trata de mover con el pie un objeto esférico e introducirlo en una red sujeta con tres palos. Todavía no he penetrado en todas las sutilezas de esta profesión, pero puedo aseguraros que es de gran reconocimiento y está espléndidamente remunerada. Sus practicantes son lo que más podríamos asimilar a los dioses que hemos descubierto en la antigüedad del planeta.

De todas formas, hay algo que todavía no comprendo. Gente joven muere cada día en el planeta, gente esperando un hijo también, hay guerras, hambre, destrucción, catástrofes naturales y no naturales,... y sin embargo, tanta importancia dada a una sola muerte me sigue extrañando.

Otra cosa extraña, en nuestro planeta los fallecimientos son recibidos con silencio, respeto y tristeza, aquí se grita, se aplaude, se entonan cánticos guerreros... no lo acabo de entender.

El segundo acontecimiento es algo todavía más enigmático: se trata del fallecimiento de una persona que no sé a qué se dedicaba. Parece que era hermana de un delincuente que está en prisión. Estoy desorientado. Este tema debe ser objeto de una investigación ardua. Procuraré enviaros los resultados.


Seguiré investigando... extraño planeta éste...


PD. Nunca volveré a traducir sulfuro de dióxido: se dice dióxido de azufre, perdón

miércoles, 29 de agosto de 2007

¡He venido a hablar de mi libro!

"¡He venido aquí a hablar de mi libro!"

La voz grave, imponente, soberbia de Francisco Umbral se impuso en televisión, ante una Mercedes Milá que acabaría, años después, en Gran Hermano (el nombre es un insulto para Orwell) y otras bazofias semejantes. ¡Yo he venido aquí a hablar de mi libro!, tronaba e insistía con la lucidez y la verdad que puede dar un poco de alcohol en las venas.
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Con él deberíamos gritar todos: ¡queremos hablar y oír hablar de libros, de cultura, de ciencia, de filosofía, de saber, de naturaleza, de..., de tantas y tantas cosas!, y de lo que no queremos hablar ni oír hablar es de lo que precisamente se habla y se oye hablar en una televisión absurda, degradada, paupérrima, ridícula, patética..., es decir, de cotilleos, rumores imbéciles, estupideces sangrantes, banalidad envanecida, obscenidad manifiesta, anticultura basura, etc.
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La televisión, que podría ser un magnífico instrumento para elevar la cultura general, para educar a la ciudadanía, para, en definitiva, hacernos mejores, se ha convertido en el máximo exponente de una sociedad enferma, bañada en sus propios detritus y su propia porquería. En aras al dios mercado, a la audiencia, al share... se ha convertido en lo que todos conocemos: un centro de cotilleos difícilmente superable, un escaparate para el más insano morbo, un debate culturalmente idiotizado, ... y no hablemos de televisión para niños... pues eso daría para un libro.
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Por eso, y recordando a Umbral gritemos: ¡Queremos hablar de libros, de nuestros queridos libros!
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Pasando a otro tema: atención a la crisis económica en ciernes, que puede materializarse o no, ayer la bolsa bajó otro 2% en Nueva York. Como economista me llama la atención la simplicidad de las recetas para solucionarla, centradas en el monetarismo, con Milton Friedman como máximo exponente: todo se reduce a inyectar o reducir liquidez en el sistema. Pero no es sólo en economía, también en psicología triunfa el conductismo, con Skinner como exponente más conocido: todo se reduce a estímulos y respuestas. Parece como si al hombre le gustara conducir coches con sólo dos pedales, un acelerador y un freno, más y menos... ¿no os parece que la economía, la psicología, el hombre, la vida es algo más complicado?

martes, 28 de agosto de 2007

De nuevo China y el desarrollo

Imprescindible el siguiente artículo aparecido ayer en el New York Times: As China Roars, Pollution Reaches Deadly Extremes, es decir, que mientras China ruge, la polución alcanza extremos mortales.
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Ningún país en la historia, dice, ha emergido como potencia industrial sin dejar un legado de daño medioambiental que puede tardarse décadas en recuperar, pero, debido a la rapidez y a la escala del progreso chino, éste no tiene paralelo en la historia, así su problema de polución ha hecho polvo todos los precedentes.

Así se resiente la salud pública, se causan miles de muertos cada año y cerca de 500 millones de personas carecen de acceso a agua completamente potable. Así las ciudades chinas parecen a menudo envueltas en un tóxico sudario gris. La situación medioambiental puede ser considerada catastrófica: ciudades industriales que raramente ven el sol, niños muertos o enfermos por envenenamiento por plomo u otros contaminantes, costas empantanadas por mareas rojas de algas que impiden el desarrollo de la vida marina.

Así, sigue el artículo, se ahoga China en su propio éxito. La economía alcanza un crecimiento histórico, con una sucesión de años con porcentajes de crecimiento superiores al 10%, pero ello a costa de unos colosales consumos de energía, especialmente carbón, altamente contaminante.

Pero, insisten, el problema Chino ha pasado a ser un problema mundial. El sulfuro de dióxido y el nitrógeno producidos en China provocan lluvias ácidas en Seul y Tokio, e incluso gran cantidad de la contaminación de Los Ángeles proviene de China. De hecho, los expertos que creían que China sobrepasaría a Estados Unidos como mayor generador de gases de efecto invernadero hacia 2.010, se han visto desbordados, y lo será a finales de este año.

El partido comunista está desbordado, al tiempo que da prosperidad a sus ciudadanos, provoca malestar. Han intentado rehacer los cálculos económicos introduciendo los costes medioambientales, pero han tenido que renunciar a dicha medida debido a que los crecimientos, en este caso, pasaban a ser negativos, provocando desánimos.

Bueno, hasta aquí una breve reseña, traducida libremente, del artículo del New York Times cuya lectura íntegra recomiento. Mis conclusiones: efectivamente el problema es un reto mundial, pero no en el sentido indicado, sino en el sentido de replantear el crecimiento económico mundial.

Hora es ya de que mis colegas, los economistas, introduzcan todos los costes reales en sus estudios, y se replanteen un modo de vida absolutamente demencial: nuestro modo de vida occidental.

Hay que volver a los filósofos griegos, a poner al hombre como medida de todas las cosas, a predicar la moderación, la maldad de todos los excesos, predicar la relatividad de todo, bendito Protágoras. A considerar a los más de 3.000 millones de personas que viven al margen del progreso como tan dignos y respetables como al resto.

Porque hablamos de China, pero ¿y la India?, ¿y el Oriente Medio?, ¿y América Latina?, ¿y, sobre todo, África?, ¿acaso sus habitantes no tienen derecho a una vida digna y respetable?

Tenemos tecnología, sólo hace falta emplearla con inteligencia, olvidando nuestro egoísmo y siendo generosos, reformar la economía, una economía que no sirve en la situación actual, profundizando en la filosofía (la búsqueda del saber), ...

Creo que podemos... aunque los periódicos nos lo desmientan cada día con noticias de Irak, de Afganistán, de África, de... Podemos, seguro, a pesar de todo...

Seguiremos reflexionando...

lunes, 27 de agosto de 2007

Elogio de la duda

La duda es la fuente de la tolerancia. La tolerancia es la fuente de la convivencia. La convivencia es la fuente de la democracia. La duda es la fuente del progreso, la fuente de la innovación. Nada más peligroso que alguien que esté seguro de algo: ¿cuántos salvapatrias seguros de sí mismos no han terminado como sangrientos dictadores y tiranos?, ¿cuántos muertos no ha habido en la historia por la seguridad en un dios?
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Y sin embargo, el hombre se empeña en tener certezas, en aferrarse a verdades sólidas, ¿para qué, si todas han acabado cayendo? La tierra era plana, nada más pesado que el aire podía volar, Dios hizo el mundo en siete días,... ¡Cuánta gente segura de hablar con Dios!... especialmente en los desiertos, pero también en otras partes... y, ¿qué han conseguido? sangre, muerte y destrucción.


Y, ¡cómo los seguros de sí mismos distorsionan las cosas!, cómo de las palabras de aquel que dijo: amaos los unos a los otros, sus seguidores llegaron a la inquisición, cómo se pasó de la yihad del Corán a la yihad de los terroristas. Todo gentes seguras, absolutamente seguras y sin atisbo de duda.


¡Ay si Copérnico no hubiera dudado de que la tierra era el centro del universo, ay si no se hubiera dudado de que la tierra era plana, ay si no se hubiera dudado de las palabras de viejos sabios..., de viejos oráculos..., de viejas ideas... Hay que dudar de todo, hasta de la propia existencia. Por eso me cae tan simpática esa corriente filosófica empírica que naciendo de Berkeley, pasa por Locke y desemboca en Hume, y que más o menos viene a decir que no podemos estar seguros de nada. ¿Podemos estar seguros de que nos quemamos? acaso sólo sea una impresión colocada en nuestra mente por Dios, ¿podemos estar seguros de que existimos? acaso sólo seamos un sueño de un dios borracho, ¿podemos estar seguros de Dios? acaso sólo sea el sueño de un hombre loco, ¿podemos estar seguros de que existen los demás?...


En efecto, una de las preguntas que más me irritan es: ¿estás seguro? mi respuesta suele ser: en la vida, no estoy seguro de nada. Lo cual no quiere decir que no podamos tener opiniones y obrar con firmeza, sí, pero siempre concediendo resquicios a la duda y a la tolerancia... en caso contrario... los seguros de todo acabarán con el mundo.


Así pues... reflexionemos y dudemos.

domingo, 26 de agosto de 2007

La vida

Hoy estoy filosófico. Así pues, una buena pregunta sería: ¿Qué es la vida? Bueno, leamos primero lo que escribió Shakespeare en Macbeth:
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La vida no es más que una sombra que pasa, un pobre cómico que se pavonea y agita una hora sobre la escena y después no se le oye más, un cuento narrado por un idiota, con gran aparato, y que nada significa.
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Tres definiciones soberbias acerca de la futilidad de la vida. Veamos ahora cómo la define Calderón en La vida es sueño:
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¿Qué es la vida? un frenesí, ¿qué es la vida? una ilusión, una sombra, una ficción, pues todo bien es pequeño, que todo en la vida es sueño, y los sueños, sueños son.
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La vida como sueño, como ficción. Pero mejor terminemos con ésta de Kavafis, mucho más optimista, de su poema Ítaca:
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Pide que tu camino sea largo.
Que numerosas sean las mañanas de verano
en que con placer, felizmente
arribes a bahías nunca vistas.
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¿Con cuál os quedáis?

sábado, 25 de agosto de 2007

De piedras y cántaros


En el Talmud, libro sagrado de los judíos, encontramos la siguiente maravilla:


Si la piedra cae sobre el cántaro,

lástima por el cántaro.

Si el cántaro cae sobre la piedra,

lástima por el cántaro.

¡Siempre lástima por el cántaro!


¿Quiénes son los cántaros y quiénes las piedras? Quizá los que ya decía Machado: Los cántaros son las gentes que danzan y juegan, cuando pueden, y laboran sus cuatro palmos de tierra, los que cuando caminan cabalgan a lomos de mula vieja, y no conocen la prisa ni aún en los días de fiesta. Son buenas gentes que viven, laboran, pasan y sueñan y que, un día como tantos, descansan bajo la tierra. Las piedras son esos pedantones al paño que miran, callan y piensan que saben porque no beben el vino de las tabernas, ... mala gente que camina y va apestando la tierra.


Cántaros: los pobres, los oprimidos, los hambrientos, los esclavizados,... la mayoría.

Piedras:... aquí podría poner nombres, pero se los dejo a la inteligencia del lector.


Y una noticia: ¿Creía en Dios Teresa de Calcuta? En esta pregunta va, a mi juicio , resumida la grandeza del personaje. Creo firmemente que en la duda está la esencia del hombre, la fuente de la tolerancia y el respeto mutuo. Y, a pesar de la duda (o gracias a ella) hizo lo que debía hacer... !chapeau!


Aunque, quizás yo sea tan partidario de la duda porque yo mismo soy una duda con patas.

viernes, 24 de agosto de 2007

... pero puede apuntar en dos direcciones


El nunca bien ponderado Isaac Asimov tiene una frase en su extraordinaria Fundación, que pone en boca de uno de sus grandes personajes: "La pistola atómica es un buen arma, pero puede apuntar en dos direcciones". ¡Qué gran verdad!, ¡cómo la historia ratifica estas palabras del futuro!


Veamos:


O, ¿hacemos ficción futurista?



  • ¿De dónde habrá sacado la futura nueva república islámica de Pakistán sus armas?, ¿acaso no se las habrán proporcionado los EE.UU. a su amigo Musharraf?

  • ¿Y los radicales saudíes, de dónde habrán sacado sus armas?...

Los ejemplos son claros. Pero en este tema culpar sólo a EE.UU. es de necios. ¿Acaso la URSS no llenó el mundo de armas?, ¿Rusia no sigue haciendo lo mismo?, ¿y España?, ¿y Francia, y el Reino Unido, y...? No, ahí el que esté libre de pecado que tire la primera piedra (mejor que no la tire, porque hasta la piedra puede volver).


Definitivamente, las armas son muy buenas para matar, pero cuidado, nunca se sabe a quién acabarán matando.


... seguiremos reflexionando.

jueves, 23 de agosto de 2007

El capitalismo no existe


Una vez más, queridos amigos, el título dice lo que quiere decir. Efectivamente, el capitalismo no existe, de hecho ha existido en muy pocas ocasiones en la historia (a lo mejor en los mercados medievales), y el comunismo perduró mucho más que él. Una vez asentado que el liberalismo no existe, vamos a por la inexistencia del capitalismo.


Tal como apunta un querido anónimo, el regateo es la base del capitalismo. En efecto, Adam Smith, en su ensayo sobre la naturaleza y causa de la riqueza de las naciones describió el capitalismo basado en la libre competencia. ¿Qué supone ésto? En primer lugar, que deben existir múltiples compradores y vendedores en un mercado libre y que ninguno de ellos debe poder manipular el precio, en segundo lugar, que el producto sea homogéneo, en tercer lugar que todos dispongan de información perfecta para poder tomar sus decisiones, en cuarto lugar que todos puedan movilizar los recursos de que dispongan a los fines que sean más rentables y, por último, que exista libertad de entrada y salida al mercado y de acceso a la tecnología. ¿Dónde se dan estas circunstancias? No, de hecho, el capitalismo ni siquiera nació. Y es basado en estas premisas que Adam Smith concluyó su célebre teoría de que era el egoísmo individual el que a través de la mano invisible del mercado proporcionaba el mayor interés general. Pero basados en premisas inexistentes, las conclusiones son altamente discutibles.


De hecho, en el mercado real, nos encontramos con situaciones oligopolísticas o cuasi monopolísticas, en las cuales unos pocos manipulan los precios y no ha lugar al regateo que conduciría a un mercado auténticamente capitalista. Así pues, como ya previó con clarividencia Schumpeter, el capitalismo murió de su propio éxito, porque siempre tiende al monopolio. Lo que no vio el genial economista austriaco es que el capitalismo no estaba muriendo en su tiempo, sino que ya había nacido muerto. Mucho más muerto que el marxismo.


Así pues, con lo que nos encontramos en la realidad es con una situación de monopolio o cuasi monopolio, en la cual las empresas nos fijan el precio, sin lugar alguno para la fijación de las célebres curvas de oferta y demanda de Adam Smith. En efecto, ¿qué consumidor puede plantearse una curva? No, lo único que puede hacer es tomar o dejar lo que se le ofrece, tal como acertadamente indica el comentarista, al que creo conocer. Saludos.


Sería pues genial tu idea del regateo en el hipermercado: quiero pagar tanto por el carrito, lo tomas o lo dejas. Problemas:


  • Si sólo lo hiciera un consumidor conduciría a hilaridad, puesto que su poder frente al hipermercado es quijotesco. Haría pues falta un acuerdo entre consumidores para hacer frente a la situación oligopolística.

  • Se pondría en un brete a la cajera del supermercado, y la pobre no tiene culpa de nada.

En fin, querido amigo, que si quieres hacer una asociación de consumidores para regatear con las empresas y restituir, en la medida de lo posible, cuentas con mi apoyo y con este foro. Sería curioso eso de negociar en igualdad de condiciones con un hipermercado.


Para terminar una noticia: Bush compara la guerra de Irak con la II guerra mundial. Como dijo Einstein: "Sólo el Universo y la Estupidez Humana son infinitos, y de lo primero no estoy seguro...". Pero es que en el caso de Bush, confeso creacionista, es donde más patentemente se demuestra que, contrariamente a ciertas teorías evolucionistas, la evolución sí da marchas atrás y regresiones. Su inteligencia no alcanza la de un reptil.


Y ante dos noticias de penas de muerte (1 y 2) recordar la frase del filósofo y emperador Marco Aurelio: "La mejor manera de defenderse de ellos es no parecerse a ellos." ¿Acaso no nos parecemos nosotros a los asesinos cuando les matamos "a sangre fría" (Truman Capote dixit).


En fin... cosas veredes...

miércoles, 22 de agosto de 2007

Libertad y esclavitud

Dos temas interesantes surgieron ayer a raíz de los comentarios de dos queridos anónimos a mi artículo de Homenaje a África. Vamos a por el primero de ellos. ¿Qué nos esclaviza a nosotros? todos podríamos hacer nuestra lista de cosas que nos esclavizan, os invito a ello. Apunto la mía, probablemente incompleta y desordenada. Ahí va:


Bueno, espero vuestros esclavistas. Mañana ya hablaremos acerca del interesante asunto del regateo como base del capitalismo (Adam Smith estaría contento con la idea).


Y ahora dos noticias ineresantes: una entrevista a Jimmy Carter, lucidez a los 83 años, y el metro de Palma inundado tras una llovizna... Pepe Gotera y Otilio, chapuzas a domicilio.


... Seguiremos reflexionando.

martes, 21 de agosto de 2007

Homenaje a África

HOMENAJE A ÁFRICA

Ha muerto un niño de cuatro años. El hijo de un amigo, en África. No se conocen las causas. A él va dedicado este artículo. Seguro que podrá disfrutar de un paraíso que no encontró en África.

África es nuestra cuna. Hace millones de años, un simio, un animal por el que nadie hubiera apostado en la lucha por la supervivencia experimentó una serie de cambios. No era un animal veloz, no era grande, no era fuerte, no estaba armado. ¿De dónde sacaría recursos para poder sobrevivir? En primer lugar se elevó sobre sus patas traseras, liberando sus manos para poder manipular los elementos que la naturaleza le proporcionaba. Su cerebro empezó a crecer. Desarrolló relaciones, ideas, pensamientos... utilizó herramientas e ideó unos sonidos, en principio guturales para poder comunicarse. En África empezó todo. Kubrick nos lo describe metafórica y maravillosamente en esa obra maestra titulada 2.001 Odisea en el Espacio.

Continente maravilloso, África. Naturaleza salvaje. Selvas y desiertos inconmensurables. Puestas de sol como no se ven en ningún otro lugar. Incluso la civilización nació en África, en las fértiles riberas del Nilo. Y Salomón admiraba a la Reina de Saba.

Pero pronto la historia se olvidó de África. El centro de la civilización se desplazó a Grecia y Roma. Cartago fue derrotada. África quedó arrinconada, allí, en el Sur de Europa. Reservorio de esclavos. Esclavitud, esa mancha negra en la historia de la humanidad, auténtico pecado original que algún día Occidente tendrá que expiar. Aberración histórica desde todos los puntos de vista. Nada más. Las corrientes de la historia se olvidan de África a partir de entonces. Se descubre América, y África sólo sirve para proporcionar mano de obra esclava. Países enteros, como Cuba, Brasil, Colombia, el Sur de EE.UU. se pueblan de africanos. Pero África en sí queda olvidada.

Y llega el siglo XIX, el del colonialismo, padre y madre de la mayor parte de los males que sufrimos hoy en día. Y África sale algo del olvido, pero no para bien, sino para mal. Joseph Conrad nos lo describe fabulosamente en sus novelas, especialmente en esa maravilla titulada El Corazón de las Tinieblas. Nos hallamos a finales del siglo XIX, época de los grandes imperios coloniales. Los belgas, dirigidos por su cruel y sanguinario rey Leopoldo II explotan el Congo de una manera que desembocará en lo que se ha considerado como un genocidio comparable al holocausto judío.

A lo largo de un viaje Marlow, el europeo, se encuentra constantemente con “los otros”, en este caso los africanos. ¿cómo los describe? Conrad nos los describe en primer lugar no como individuos, sino como un grupo, una masa homogénea que actúa como un todo, un enjambre colectivo. Están, tanto literal como metafóricamente unidos, ligados por una cadena.

Salvajes infelices, es la expresión que emplea como definición exacta. Infelices por salvajes, podríamos decir. Les falta la luz, la luz de la civilización, están en tinieblas, en la negrura, son negros. Infelices, trabajando encadenados. Al fin y al cabo están a nuestro servicio, al de los hombres civilizados que resplandecen a la luz del sol y que son la única posibilidad de redención para estos pobres desgraciados.

¿Es racista Conrad? Así lo sostiene con vehemencia Chinua Achebe, y no le faltan argumentos. Basta repasar “El corazón de las Tinieblas” para encontrarnos con todo un rosario de epítetos, expresiones e ideas totalmente racistas. Materia prima, denomina Marlow a los esclavos inmediatamente después de llamarlos salvajes infelices. Es la deshumanización extrema del “otro”, su consideración como mera mercancía. Negras sombras de enfermedad, les denomina en otro pasaje. “Supresión de las costumbres salvajes” se titulaba el informe escrito por Kurtz... podríamos seguir, las expresiones de este tenor son incontables a lo largo de la breve obra y nada nos hace sospechar que Marlow no expresa las ideas de Conrad. En definitiva, todo el relato es un juego de palabras sobre la luz de la civilización y las tinieblas del salvajismo.

Sin embargo, también cuenta Conrad con acérrimos defensores. Estos van más al fondo de la obra que a su forma. No es la cultura africana lo que critica Conrad, sino la locura del colonialismo. La locura de un barco que dispara hacia una nada repleta de seres humanos, la locura de una civilización que vive con las calaveras de sus “otros” a las puertas de sus casas, la locura de una civilización que es tan solo una pequeña capa de barniz que se resquebraja al contacto con las tinieblas de lo no civilizado llevando a la locura. Y eso que Conrad no vivió la locura del nazismo: la civilización resquebrajándose sola, precisamente en el corazón civilizado de la civilizada Europa.

¿En qué hemos cambiado? En la forma sí, desde luego. Llamar negro a alguien es un insulto muy grave. Hay que llamarles afroamericanos. Hay que ir con mucho cuidado con los epítetos que les dedicamos. Impera el respeto cultural de boquilla. Definitivamente Chinua Achebe tiene razón, hoy en día Conrad es muy, muy racista. Está demodé, no es políticamente correcto. Claro que ¿alguien conoce a un blanco? Yo, por lo menos, soy naranja pálido. Tampoco los negros son negros, paradojas de la vida.

Pero... ¿y en el fondo?, ¿Acaso nuestra civilización no sigue con las calaveras de sus “otros” a las puertas de su casa?, ¿No seguimos explotando, masacrando, hundiendo en la miseria a los “otros”?, ¿no siguen naufragando las pateras a la vista de nuestras playas?, esas mismas playas en las que nos bronceamos en Agosto mientras hacemos un crucigrama. Sí, quizá somos en el fondo mucho más racistas que Conrad. Quizá a nuestra civilización el napalm le sigue oliendo a gloria (Coppola interpretando a Conrad).

Pobre Conrad, perdido por las formas. Por lo menos para él África existía, estaba viva. Para nosotros simplemente no existe. ¿existe mayor insulto que el desprecio? Al fin y al cabo Conrad era hijo de su tiempo, y pocos son los que no cometen los pecados de su tiempo. Hijo de las ideas evolucionistas, hijo de un etnocentrismo que consideraba todo lo ajeno como bárbaro, como algo de lo que hay que redimir. Al fin y al cabo la oscuridad también reinaba sobre Londres. Roma llevó la luz allí. Así los europeos deben llevar la luz de la civilización al corazón de África, al corazón de las tinieblas. Para Conrad eso está fuera de toda discusión, como para casi todos los hombres (y mujeres, por supuesto) de su época, al fin y al cabo no abundan mucho los Bartolomé de las Casas.

Y es que con Bartolomé de las Casas empieza una corriente que, desgraciadamente, ha tenido pocos seguidores. Una corriente que va contra el etnocentrismo. Por primera vez en la historia occidental se aboga con él por una conciencia de especie: “Todas las naciones del mundo son hombres (...) todos tienen entendimiento y voluntad, todos tienen cinco sentidos exteriores y sus cuatro interiores se mueven por los objetos de ellos, todos huelgan con el bien y sienten placer con lo sabroso y alegre y todos desechan y aborrecen el mal”. Con él no existen culturas o religiones o países bárbaros, relegando dicho término a los comportamientos crueles, estúpidos o ajenos a la razón independientemente de sus raíces culturales. (Claro que todo es tan relativo, deberíamos establecer desde luego unos mínimos para definir qué es cruel, que es estúpido o qué es ajeno a la razón en otras culturas, ¿pero cómo hacerlo desde una asepsia cultural cuando todos estamos culturalmente contaminados?).

El hombre es por naturaleza mestizo. Somos hijos de una multiplicidad de difusiones culturales, pero también raciales: ¿Cuánta sangre corre por nuestras venas?... ¿y por nuestras células grises?... ¿cuántos inventos corresponden a otras culturas?, ¿cuánto debemos a los indios, a los chinos, a los persas, a los judíos, a los africanos? y sin embargo... tantas veces parece que los “otros” no son humanos, tantas veces parece que si les pinchamos no sangrarán.

Y sangran, vaya que si sangran. En el Congo, en Vietnam, en Afganistán, en Irak, en tantos y tantos lugares donde se perpetúa la locura de la civilización, la locura de Kurtz. Pero no nos damos cuenta. Proclamamos nuestra falta de racismo a los cuatro vientos, pero ¿cuántas vidas iraquíes vale la vida de un americano?, ¿cuántas congoleñas?, ¿cuántas afganas?, ¿cuántas pateras antes de que nos decidamos a ayudar a aquellos a quienes en su día empobrecimos? Claro que lo hacemos en nombre de la democracia. Nuestras conciencias pueden dormir tranquilas.

Y pensar que lo que más nos separa es lo más superficial: el color de nuestra piel. Una vulgar respuesta adaptativa a algo tan fútil como el clima. Algo más o menos de un pigmento llamado melanina, útil en países con elevada radiación ultravioleta y pernicioso en países sin nada de radiación ultravioleta. ¡Qué absurdo, eso es lo que tanto nos separa!

Claro que no somos racistas... siempre que “los otros” estén lo suficientemente lejos. En cuanto se nos acercan, nos entra la locura de Kurtz. Dentro de nuestras casas “el otro” molesta. Su cultura molesta. Tienen que asimilarse. Nosotros no, nosotros podemos ir con calcetines y sandalias en el trópico, y tomar té a las cinco de la tarde, por supuesto, ellos tienen que renunciar al turbante. Claro que no somos racistas siempre que nuestros hijos no quieran casarse con una negra o nuestros hijas con un negro, claro que no somos racistas siempre que no tengamos un negro de vecino, o que ningún negro vaya a las escuelas de nuestros retoños. Claro que no somos racistas. Conrad sí lo era... No somos racistas, pero los gitanos... son tan sucios.

Hemos viajado al corazón de las tinieblas, pero éste no se encuentra en África sino las profundidades de nuestra mente, de mi mente. Quizá debamos buscar en nosotros a Kurtz.... quizá debamos ayudar a Sherlock Holmes y a Sigmund Freud a encontrar a Jack el Destripador... o a Hitler... o a Leopoldo II... y a encarcelarlos para siempre.

Por África y por los africanos, a los que tanto debemos...